De mamadas, plagiarios y cínicos

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Ruben MartinEsta columna trata de mamadas, plagiarios y cínicos. Trata de las últimas noticias que nos llegan del México de arriba, de la clase política profesional que muchos suponen es el mundo de la “alta política” (dudo mucho que alguna vez lo fuera), y que hoy es una arena de acciones vulgares, rapaces e indecentes cometidas por sujetos despreciables que pretenden gobernar México.

Hablamos de las mamadas dichas por el ex presidente Vicente Fox Quezada que en aras de defender la jugosa pensión que le pagamos los mexicanos y en su negativa a transparentar su patrimonio se dedicó a criticar a Andrés Manuel López Obrador (el que ofrece amnistía a la mafia del poder) porque éste lo emplazó a presentar su declaración patrimonial. Atrabancado e imbécil como es, Fox perdió la compostura y dijo que la pinche declaración 3 de 3 es una mamada que no sirve para nada, pues los políticos que la presentan le dan la vuelta.

No vamos a ponernos moralinos y decir que nos asustan las malas palabras. Lo que indigna es que un ex mandatario acusado de permitir casos grandes de corrupción, como la que presuntamente cometieron los hijos de su esposa Martha Sahagún y otros ex funcionarios de su administración, pretenda dar lecciones de moralidad. Además de su impostado caló de barrio, Fox exhibió su miserable mezquindad al defender la jugosa pensión mensual que nos cobran a los mexicanos mes a mes. Según Fox, él no puede vivir sin su pensión ya que es su chivo y comida del día, pues a veces no alcanza ni para pagar sus tarjetas de crédito, por lo que defiende que le sigamos pagando 200 mil pesos mensuales de pensión vitalicia y el sueldo de las decenas de ayudantes que tiene asignados.

Las noticias del México de arriba, de los que tratan de imponer su dominio para explotar y despojar a la mayoría de la sociedad, nos hablan también de un presidente plagiario. De un junior de la política que no tuvo ni la capacidad ni la decencia de hacer una tesis sin plagiar y robar ideas de otros autores. Como exhibió de manera detallada el equipo de reportajes de investigación de Carmen Aristegui, Enrique Peña Nieto se plagió 30 por ciento de las 200 página de la tesis que presentó para graduarse como licenciado en derecho en la Universidad Panamericana en 1991. “Errores de estilo”, alegó cínicamente la presidencia de la república para minimizar el plagio, en tanto que muchos otros criticaron a Aristegui porque consideraron que esta era una falta menor. Algunos incluso sostienen que se exagera en este cuestionamiento. Pero no se trata de una cosa menor que se ponga en evidencia que el sujeto que preside el Poder Ejecutivo del país haya mentido al recibirse de abogado. Muestra la indecencia y la deshonradez que permea en la alta clase política.

EL HECHO PINTA AL PERSONAJE: SI ES CAPAZ DE ROBARSE IDEAS DE OTROS SÓLO PARA TITULARSE, TAMBIÉN LO PODEMOS IMAGINAR ROBÁNDOSE ELECCIONES O DINERO DE LOS CONTRIBUYENTES.

Lo que estas dos noticias del México de arriba muestran, es el cinismo y la desfachatez que impera en la clase política profesional. Muestra que son capaces de plagiar para conseguir sus objetivos, muestra que hacen mamadas para mantener sus privilegios y prebendas y confirma las razones de por qué está aumentando aceleradamente el rechazo social a los principales protagonistas del poder y a todo el sistema político en general. Confirma que de arriba no se desprenden más que mentiras y cinismo.

 

@rmartinmar

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