Mariana es “El Coco”

5894
0
Compartir

Gabriel Torres-09Pareciera que José Socorro Velázquez llegó 20 años tarde a la presidencia del CDE del PRI en Jalisco. Las relaciones de poder, efectivamente, siguen lo mismos cánones; pero el contexto se transformó en una sociedad crítica, que cada vez se involucra, participa y expresa sus puntos de vista.

De tal suerte que el corporativismo, que fue pieza clave para la acción política de hace varias décadas, hoy no tiene ya mayores efectos sobre el grueso de los votantes. Un partido de organizaciones puede ganar y perder las elecciones, incluso si a su interior están representados sectores, donde aparentemente “militan” jóvenes, mujeres, los trabajadores sindicalizados, los campesinos y las organizaciones populares. La estructura ya no garantiza triunfos, si acaso, cierta cohesión interna.

A pesar del aparente extenso espectro ideológico que cubren los sectores del Revolucionario Institucional, este partido depende, ahora, de la credibilidad social de sus líderes y candidatos para constituirse como mayoría en las elecciones.

No es ya el andamiaje corporativo lo que hace la diferencia entre ganar o perder. Además de mantener la consistencia interna, un partido como éste debe lograr la confianza de la mayoría de electores, asunto que hoy depende de las formas y métodos que se empleen para participar en la vida pública.

Cuándo se resolvió la fórmula entre José Socorro Velázquez (Presidente) y Mariana Fernández (Secretaria general), se pensó que con una dupla a partir de un político ya jubilado en pensiones y jubilaciones,  de amplia trayectoria, se enriquecería con una mujer de la generación que acompaña al gobernador de Jalisco.

Con ello se obtendría experiencia, oficio, a la vez que vigencia y actualidad. Oficio político con frescura, una fórmula interesante. Añejos referentes del tricolor, con caras nuevas que indicaran renovación.

La vieja escuela priista apoyada en el uso de las modernas técnicas de la comunicación, los nuevos lenguajes y narrativas.

A la distancia, la fórmula parece haber fallado rotundamente. José Socorro Velázquez es el de siempre…

La fórmula con Mariana Fernández no lo llevó a practicar nada nuevo. El CDE del PRI no luce vigente, ni actualizado.

En todo caso, se advierte que Mariana adoptó las viejas formas de la escuela en que se formó José Socorro. Hoy la secretaria general se percibe sobrada, acartonada, en no pocas ocasiones soberbia y desactualizada. Sus respuestas ya no parecen apegadas a un diagnóstico de la realidad que atraviesa Jalisco y el partido en el gobierno.

La frescura, sencillez y soltura que se le conoció a Mariana Fernández se transformó en pesada rigidez, en un intento de rancio protocolo y de cultura autoritaria. José Socorro, en definitiva, no aprendió nada nuevo al interactuar con Mariana Fernández, pero la joven priista le aprendió a él todas las formas de la vieja escuela, y con ello se auto despojó de las mejores cualidades que, en su momento, le hicieron llegar a la secretaría general del PRI…

Compartir

Dejar un comentario