Estrategias que no son estrategia

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Sonia Serano-04“Hoy, el embarazo en adolescentes se ha convertido en un problema poblacional que amplía las brechas sociales y de género”. Ése es el primer argumento de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), que dio a conocer con bombo y platillo el gobierno federal.

En el documento que la sustenta, el cual puede encontrarse en la página web del Consejo Nacional de Población (Conapo), se destacan los argumentos sobre la necesidad de revisar este tema y lo que implica para este sector de la población. Se trata, señala, de un tema que impacta en el proyecto de vida, educación, salud, derechos humanos, libertad y desarrollo personal.

Por supuesto, también se marca como un tema estratégico del gobierno de la república.

Como la coordinación de la ENAPEA a escala nacional se dejó a la Conapo, en Jalisco bajó al Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG), cuyo titular es Rogelio Campos. Sin embargo, se trata de un organismo encargado de integrar las bases de datos para la toma de decisiones, por lo que las acciones para ponerla en marcha tendrían que corresponder a las áreas operativas.

Recientemente, Priscila Hernández y Elizabeth Ortiz publicaron en el periódico NTR Guadalajara una radiografía detallada de este problema en Jalisco. Sin duda, uno de los datos que arroja es alarmante: Jalisco ocupa el quinto lugar en número de niñas embarazadas, es decir, menores de entre 10 y 14 años de edad. Al cierre de 2015, eran 619.

En cuanto a embarazo adolescente, relataron que el estado ocupa el tercer lugar nacional, superado sólo por el Estado de México y Veracruz, pues en 2015 se registraron 18,335 casos.

Un dato adicional que encontraron, para clarificar la gravedad del problema, es que 10 por ciento de las muertes maternas que se registran en la entidad son de adolescentes.

Luego, viene sin duda la pregunta obligada: ¿qué estamos haciendo? Sería demasiado decir que nada. Pero, lo que sí podemos concluir, es que no hay una estrategia de coordinación en Jalisco.

En el caso del embarazo en niñas, la norma 046 en nuestro país establece la posibilidad de la interrupción legal del embarazo, partiendo del principio que, a esa edad, no se puede hablar de la maternidad voluntaria, sino que, en la mayoría de los casos, nos encontramos con abuso sexual. Sin embargo, para las autoridades en el sector salud la salida ha sido prepararlas para continuar con ese embarazo y para ser mamás.

No es difícil prever que en la mayoría de estos embarazos, tanto infantiles como en adolescentes, también estamos hablando de la renuncia a la posibilidad de un futuro, tanto para las mamás como para sus hijos. Y si hablamos de pasado, nos encontramos con una nula preparación sexual, casi siempre motivada por la “mochería” de las autoridades.

En cuanto a la formación escolar, para los directores y maestros en planteles educativos, es complicado tener a una niña embarazada en sus aulas. Sus argumentos van desde el riesgo que implica, pues no están preparados para un incidente, hasta lo que representan esas niñas como ejemplo. En la mayoría de los casos, prefieren que dejen de asistir a la escuela y hasta les acreditan el año escolar.

En resumen, como con casi todos los problemas de la población sucede, la atención de las autoridades puede ser bien llevada al papel, pero no a la práctica. Y no hablamos de un tema menor. Hablamos de vidas y de futuro.

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