Con Alfaro, ni obras ni cambio…

13429
0
Compartir

bruno-1Es cierto, el Presidente Municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, es el aspirante más fuerte rumbo a la Gubernatura de Jalisco en el 2018, pero hay que acotar desde ya que no llegará como si estuviera en un día de campo…

Alfaro no es un político inteligente, es un político temperamental. Sólo hay que ponerle un trapo rojo enfrente para que embista una y otra vez hasta romperse los cuernos.  Esas deficiencias que tiene como político las solventa con intuición y sagacidad, también es cierto, pero cuando escribo que no llegará a la Gubernatura como en un día de campo es porque algo le está fallando en el arte de Gobernar.

 La encuesta domiciliaria que levantó Varela y Asociados a 600 tapatíos y que publicó recientemente El Respetable nos dice que no hay una buena percepción del Gobierno de Guadalajara. No es una apreciación personal, el comentario no tiene como base una idea o intuición mía, es producto de los números que arrojaron la encuesta y que nos habla de la percepción que tiene el tapatío que se sienta a cenar con su familia.

 Para empezar, hay desazón porque el Presidente Municipal no ha cumplido con el extenso rosario de promesas que hizo durante la campaña. A esta pregunta, de si consideran que el Alcalde ha cumplido sus promesas, un 41 por ciento de los encuestados dijo que muy pocas o casi ninguna; el 31 por ciento sostiene que ha cumplido menos de lo que se esperaba; un 19 por ciento dice que sí ha cumplido de acuerdo al tiempo que lleva y sólo un 2 por ciento dijo que ha cumplido más de lo esperado.

grafica1-reprobados

Evaluación de las autoridades en el municipio de Guadalajara.

 Es decir, un 72 por ciento dice que prometió mucho y ha cumplido nada o muy poco.

 A la pregunta si han sentido un cambio desde que Enrique Alfaro es Alcalde, un 30 por ciento sostiene que no han percibido ningún cambio; un 28 por ciento dice que poco y el 29 por ciento menciona que sienten algo de cambio; sólo un 9 por ciento percibe un cambio real desde que llegó a la Alcaldía con Movimiento Ciudadano.

Lo peor viene cuando le preguntan a los tapatíos cuál considera que ha sido el principal logro de gobierno del actual Presidente Municipal: la encuesta nos dice que el principal logro percibido como Alcalde es haber sacado a los vendedores ambulantes del centro de la ciudad. Un 13 por ciento así lo considera. El problema es que cuando les preguntan cuál acción del Alcalde es la que menos les ha gustado, un 19 por ciento sostiene que sacar a los vendedores ambulantes del centro histórico.

 Es decir, la única acción que se recuerda de la actual administración es también la que menos ha gustado.

 El problema de la movilidad también golpea a la administración municipal, porque la gente se ha visto afectada por las obras del Tren Ligero y según se advierte en el resultado de la encuesta no relaciona a la movilidad como una responsabilidad del Gobierno del Estado. Sólo se han sentido afectados y eso es lo que importa para ellos.

grafica3-reprobados

Evaluación sobre Enrique Alfaro en el municipio de Guadalajara.

grafica4-reprobados

Evaluación sobre Enrique Alfaro en el municipio de Guadalajara.

 En cambio, si el Gobernador Jorge Aristóteles salió bien evaluado en la encuesta, es porque los tapatíos saben que ampliar el Tren Ligero es una obra del Gobierno del Estado. A la pregunta de cuál es la principal obra del Gobernador en Guadalajara, 43 por ciento de los encuestados respondió que las obras de la Línea Tres.

 Ergo: cuando Aristóteles ganó Guadalajara, aparte de ser buen candidato, los tapatíos querían que se fuera el PAN; y cuando ganó la Gubernatura, todos tenían en mente no las obras de Emilio González Márquez, sino su mentada de madre…

 Hoy, a dos años de la elección, Alfaro Ramírez es el aspirante más fuerte, es cierto, pero también es el que presenta mayor desgaste y genera mayor decepción en la percepción de los tapatíos.

 No lo digo yo. Ahí están los números de la encuesta que se levantó a casi un año de que asumiera como Presidente Municipal. A un año de tres…

Compartir

Dejar un comentario