LA FEU Y LA NÓMINA UDEG

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Juan Carlos Partida-03-03Como un engranaje perfecto dentro de la máquina corporativista que es la Universidad de Guadalajara, ahora después de ser alisados los nombramientos de rectores de campus, directores de prepas y coordinadores generales, la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) inicia su proceso de ¿renovación? esta semana con el registro, a partir del 30 de junio, de los candidatos a suplir en la presidencia a José Alberto Galarza Villaseñor, más conocido como el Rojo.
 
En realidad esta elección por llegar, pese a ser la más efervescente dentro del sistema de nombramientos de la UdeG y que su líder de facto, Raúl Padilla López, suele dejar un poco libre como conejo en laboratorio, no tendrá mayor sorpresa. Quien gane seguirá fiel a los dictados de la oligarquía universitaria instaurada en la casa de estudio desde 1989, pues para eso fue creada la FEU.
 
Para esta ocasión el factótum universitario permite con languidez que se comiencen a cruzar apuestas entre las corrientes que promueven sus boes: Patricia Retamoza lo hace con Alán Vázquez, Gustavo Cárdenas Cutiño está detrás de la aspiración de Valeria Ávila, Alfredo Peña el Atenguillo en alianza con Ricardo Villanueva y el Rojo impulsando a Ernesto Rafael. Y así otros aspirantes que están por registrarse como Javier Armenta, Jesús Medina, etcétera.
 
La FEU en el sistema oligárquico de la UdeG nació tras la llegada, en 1989, de RPL a la rectoría. Fue un parricidio literal que logró la salida de la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), la agrupación que el propio RPL, su hermano Trino y Tonatiuh Bravo, presidieron en su momento y que entonces urgía desmantelar para lograr el poder completo.
 
Como si fuera novela de Gabriel García Márquez, del surrealismo universitario RPL creó en 1990 el Movimiento Democrático de la FEG que luego dio origen a la Corriente Estudiantil Democrática y, con ello, a una confrontación directa con la FEG.
 
En 1991 se realizó un congreso constituyente de la FEU y participaron planillas encabezadas una por Mara Robles Villaseñor (la academia y el ADN), otra por Juan Manuel Soto García (el incondicional), otra por Lorenzo Ángel González Ruiz (el punch) y una cuarta por Ramón Álvarez (el complemento).
 
De este grupo de participantes que hicieron nacer la FEU, el ganador y primer presidente de 1991 a 1993 fue González Ruiz, a quien le tocó lidiar con la parte más fuerte y violenta de la resistencia de la FEG a ser echada de la UdeG.
 
Los premios a este grupo constituyente de la FEU son notorios. Por ejemplo, González en 2007 ganaba unos 33 mil pesos mensuales como director de división y profesor e investigador titular A en La Barca. A la llegada de Carlos Briseño a la rectoría en 2007, se le asignó coordinador de la oficina de Servicios a Universitarios con un sueldo de 50 mil pesos al mes.
En mayo de 2010 fue nombrado director de la prepa de El Grullo, con poco más de 40 mil pesos mensuales. A partir de la llegada de Tonatiuh a la rectoría, obtuvo el cambio a la dirección de la prepa de San Martín Hidalgo, con un salario promedio de 43 mil pesos, cargo en el que fue ratificado aunque ya ganando 48 mil al mes.
 
Mara Robles ha sido la lumbrera del grupo constituyente y llegó a ser directora de Educación del gobierno del Distrito Federal,.
A la par se ha mantenido de forma casi permanente en la nómina de la UdeG.
Hasta enero de 2013 ganaba 13 mil pesos como profesor investigador titular A, pero tras su estancia en la ciudad de México regresó a la UdeG en septiembre de 2015 con su nuevo nombramiento como directora del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo, que ya antes había ocupado.
 
Durante mayo pasado Mara recibió seis cheques correspondientes a las dos quincenas, para devengar 50 mil pesos en total como salario, en su calidad de directora del Centro de Estudios Estratégicos e investigadora titular C. Ahora como rectora del CUAltos ganará por lo menos 60 mil pesos mensuales.
 
Juan Manuel Soto ha sido un fiel peón en el ajedrez padillista desde ese constituyente del 91. Por ello ha sido director de prepa, en Tlajomulco hasta septiembre de 2008, regidor del PRD en Tlajomulco entre 2010 y 2012, otra vez director de prepa ahora en Ahualulco a partir de 2013 y en ese cargo se mantiene, ganando poco más de 60 mil pesos mensuales.
 
RPL con su método de recompensa a la fidelidad supo cómo hacerlo y por ello la FEU, desde su nacimiento, ha sido para sus líderes un trampolín político y una fuente segura de ingresos vía nómina al término de su gestión.
 
El segundo presidente de la FEU fue Felipe de Jesús Oceguera Barragán (1993-95), quien luego fue profesor de asignatura en la prepa 3, a la par de coordinador de Servicios Estudiantiles con un sueldo promedio de unos 28 mil pesos mensuales, aunque en 2008 de profesor de asignatura dio el salto a profesor e investigador asociado C, lo que le dio otros 10 mil pesos adicionales al mes.
 
A fines de 2008 Oceguera fue nombrado director de la prepa de Lagos de Moreno con un sueldo cercano a los 30 mil mensuales hasta la llegada de Tonatiuh, quien lo dejó solo con su viejo puesto de profe de asignatura en la prepa 3 y su nombramiento como investigador asociado en la prepa de Huentitán y después en el departamento de Derecho Social, para que gane hoy unos 15 mil pesos mensuales de salario.
 
Más favorecidos de esa elección del 93 fueron otros contendientes como Mara Robles o Alfonso Partida Caballero, actual consejero de la Judicatura y quien ha sido director de la prepa de Huentitán, becario en España y se mantiene como profesor e investigador titular A en la prepa 8.
 
El siguiente presidente de la FEU (1995-1998) fue Alberto Castellanos Gutiérrez, a quien RPL y Tonatiuh guardan especial afecto, por lo que ha sido uno de los más favorecidos.
 
Castellanos ha sido tres veces rector de campus, uno en el CUNorte y dos en el CUCEA, además que administra al equipo de fútbol profesional Leones Negros, equipo que es el hijo tonto pero muy querido de RPL y al que han tenido que darle urgentes transfusiones en coperacha hasta de nómina para que no descienda otra división.
 
También dirigió la coordinación de Servicios a Universitarios y tras ser ratificado rector en el CUCEA, obtiene por lo menos unos 70 mil pesos cada mes.
 
El siguiente presidente fue Leopoldo Pérez Magaña (1998-2001). Seis años después de su presidencia,  era coordinador de carrera en el CUAltos con un sueldo promedio mensual de 15 mil pesos.
 
En mayo también de 2007 fue nombrado director de la División de Estudios Socio-Económicos para ganar unos 25 mil pesos mensuales, más sus modestos emolumentos como profesor de asignatura, error de nómina-amiga que sería corregido al poco tiempo, en agosto también de ese año, con el nombramiento de profesor e investigador B con un sueldo muy variable pero rara vez inferior a 6 mil pesos mensuales.
 
Ha seguido como profesor investigador pero, tras su salida como director de la División señalada, también le realizaron varios pagos por honorarios en la coordinación de Recursos Humanos con un sueldo promedio de 13 mil pesos.
 
Aunque la nueva administración del rector Tonatiuh en 2013 no lo premió con una dirección, si lo mantuvo como profesor e investigador asociado B -sueldo promedio mensual de 13 mil pesos- y, en diciembre de ese año, se le pagaron 72 mil 300 pesos por honorarios en la unidad de Servicio Social.
 
De 2001 a 2004 la FEU estuvo encabezada por Ricardo Villanueva Lomelí, de quien ya en una anterior entrega hice mención de su meteórica carrera tanto en el gobierno de Guadalajara y el estatal, como dentro de la UdeG donde hoy es rector del CUTonalá, le pagan unos 60 mil pesos mensuales en una nómina en la que además están, como también ya se detalló, sus hermanas Gabriela e Hilda.
 
Vino después Carlos Alberto Corona Martín del Campo (2004-2007), de quien no hay registros en la nómina de la UdeG, si bien fue evidente su pertenencia al grupo padillista luego que en 2009 fue nombrado secretario general del Congreso del Estado, cargo del que salió tan raspado por diversas observaciones presupuestales, que debió renunciar en septiembre de 2010.
 
Por cierto para suplirlo como secretario en el poder Legislativo y al tratarse de un cargo del grupo Universidad, en su lugar fue nombrado otro RPLboe: José Manuel Correa Ceseña (quien hoy recibe de pensión jubilatoria poco más de 50 mil pesos mensuales en una nómina en la que también están sus hermanos Carlos y Jaime Santiago).
 
César Barba Delgadillo fue el siguiente presidente de la FEU (2007-2010). Desde mayo de 2012 tiene nombramiento como profesor e investigador A en el departamento de Derecho Privado, pero no había pasado un año siquiera cuando a la llegada de Tonatiuh a la rectoría, Barba recibió su premio: nombramiento como titular de la oficina de Coordinación General de Servicio a Universitarios con un sueldo promedio de 55 mil pesos mensuales.
 
En ese puesto Barba se mantiene hasta hoy, codeándose con un primo de RPL, Juan Ricardo López Taylor, quien es jefe de unidad con un sueldo muy similar al del ex presidente de la FEU.
 
El Rojo, actual presidente, y su antecesor, Marco Antonio Núñez Becerra (2010-2013), aún realizan los méritos académicos necesarios para, ¿lo duda el amable lector?, en el bien aceitado sistema de canonjías obtener pronto su premio dentro de la nómina universitaria.
 
PARTIDIARIO
Y ya con esta.- Hay tres ex feuístas que, por vez primera para esa asociación estudiantil nacida hace 25 años, podrían ser el próximo rector de la UdeG y que RPL tiene como rectores de campus dentro de la carrera sucesoria de 2019: Ricardo Villanueva, Alberto Castellanos y Mara Robles. El orden de los factores no altera el producto…
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