A prueba, dirigentes políticos

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Salvador Cosio-08Las cosas electorales empiezan a pintar al país rumbo al proceso más importante, que será en 2018.

En pocos días más, habrá posibilidad de establecer una imagen más clara de lo que podría ser la prospectiva electoral en ese año. En 2018 habrá proceso para la renovación del Congreso Federal, tanto en su Camara de Diputados como en El Senado de la Republica, ya que el próximo domingo 5 de junio habrá comicios en 13 entidades federativas del país, en 12 de ellas se elegirá gobernador. En ese mismo número de estados se votará para elegir nuevos integrantes de su Poder Legislativo eligiéndose en total 388 diputados locales y habrá elección de 548 ayuntamientos de 11 de las entidades, destacando al respecto que en Oaxaca se elegirán 153 Alcaldes los 570 que tiene el estado, incluyendo en esta cifra a 417 por el esquema de ‘usos y costumbres’.

Las 12 entidades en las que se elegirá nuevo Gobernador son Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, de las cuales, hay que señalar acumulan el 24.8% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y concentran el 31.8 por ciento del electorado y el 32.3% de la población total del país.

De los estados donde habrá comicios el 5 de junio Veracruz es el que ocupa primer lugar en dichos indicadores, seguido de Puebla y Chihuahua, siendo el último de ellos Tlaxcala, que empata con Aguascalientes en porcentaje de la lista nominal y de la población total que concentra. 

Según el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), el estado de Aguascalientes fue la entidad que más creció en 2014, pues lo hizo a una tasa de 11.3 por ciento, lo que significa un importante promedio superior al resto del pais, pues Aguascalientes creció 9.1 puntos más que el promedio nacional que fue de solamente 2.2, mientras que Tlaxcala apenas creció a 2.4 por ciento.

En 5 de las 12 entidades en que habrá elección de Gobernador nunca ha habido alternancia y siempre han sido gobernadas por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Éstas  son: Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz. Hay dos de ellas, Aguascalientes y Zacatecas, que han tenido períodos de transición en que fueron gobernadas por mandatarios postulados por el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) durante dos sexenios o sea entre los años 1998 y 2010. Tlaxcala, por su parte, es la única entidad donde han gobernado los tres partidos más importantes: lo gobernó el PRD de 1999 a 2005, el PAN en el sexenio 2005-2011 y hubo Gobernador emanado del PRI antes y después de esos periodos sexenales.

De las 12 entidades en disputa, el PRI gobierna actualmente en nueve de ellas: Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas. El PAN gobierna dos en coalición con el PRD y otros partidos, que son Puebla y Sinaloa; Oaxaca lo gobierna la coalición formada por el Partido Movimiento Ciudadano (PMC) con el PRD y el PAN. 

Los resultados de las elecciones locales del próximo 5 de junio podrían dar una pauta del posible comportamiento electoral en los comicios federales de 2018.

Sin duda, el partido más presionado para obtener resultados positivos es el PRI, y especialmente su ‘Gerente en turno’, Manlio Fabio Beltrones.

Éste además es, todavía, uno más de los varios aspirantes a la candidatura presidencial, por lo que se está jugando su posicionamiento hacia la elección interna que empezará a generarse el próximo 2017. De ahí que deberá extremar su esfuerzo porque, además de su labor normal buscando ganar al menos 8 gubernaturas de las 12 en disputa, enfrentará el llamado ‘fuego amigo’ generado por varios de  ‘sus compañeros’ de partido con quienes hay ya competencia por la nominación a la candidatura presidencial. De ellos que destacan: Miguel Angel Osorio Chong, Luis Videgaray Caso, Aurelio Nuño Mayer y Jose Antonio Meade Kuribreña, quienes serían más felices si Manlio no consigue demasiadas victorias, ya que eso lo encumbraría y sería muy complejo detenerlo. 

La jornada comicial del 5 de junio se significará por la lucha buscando votos y el evitar las patadas en las espinillas.

El presidente Enrique Peña Nieto y su Partido Revolucionario Institucional son los que tienen la presión más intensa en cuanto a la obtención, en los comicios del 5 de junio, de resultados favorables se refiere. Dichos comicios en 13 entidades federativas del país también serán referente en cuanto la prospectiva inherente a la fortaleza o debilitamiento de dirigentes y grupos de mayor influencia actual en varios de los otros partidos políticos nacionales.

Especialmente habrá de medirse la cosecha de votos que obtenga el Partido Acción Nacional (PAN), que está inmerso en una cruenta lucha intestina y será la prueba de fuego sobre la real capacidad organizativa y de promoción de movilización de voto en relación a su actual presidente, el joven Ricardo Anaya. Este último, de alguna forma, también busca ser apreciado como un elemento interesante a considerar en el marco de la futura definición del candidato panista a la presidencia de la República para los comicios del 2018, que está buscando ganarle la partida a Margarita Zavala la esposa del ex presidente Felipe Calderón.

El 5 de junio próximo estará a prueba la condición real de solidez del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que es propiedad de los famosos ‘chuchos’, Jesús Ortega y Jesús Zambrano, quienes lo tienen dando tumbos y que, buscando credibilidad, contrataron para presidirlo al intelectual Agustín Basave Benítez. El PRD se está jugando el no quedar reducido a un partido menor y con poca representación social, con la revisión que deberá hacerse sobre si el menguado perredismo, casi ya siempre jugando en antinatural alianza con el PAN, es ya superado en cuanto a ser el referente de la izquierda mexicana por el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) de Andrés Manuel López Obrador. A Obrador, además de a su partido, se le habrá de evaluar acorde a la votación que reciba, que en algunos estados será importante, mientras en otras entidades podría ser de moderada a simplemente simbólica, pero será un posible parámetro de lo que dicha fuerza política está creciendo. 

Es importante considerar que se analicen los resultados de partidos menores, como son los más usuales aliados o ‘partidos satélite’ del PRI: el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido Nueva Alianza (PANAL). También debe registrarse el comportamiento electoral correspondiente al Partido del Trabajo (PT), instituto político que reciéntemente ‘volvió de ultratumba’ por haber rescatado su registro nacional gracias a los votos que propiciados por el PRI-gobierno se les adjudicaron en ocasión de la elección extraordinaria en un distrito electoral federal del estado de Aguascalientes. Así mismo, también habrá de revisarse el impacto derivado de la cantidad de votos que obtengan el Partido Encuentro Social (PES), que con apuros mantuvo el registro federal, y no logró en las elecciónes del 2015 el amplio número de votos que auguraban por presumir contar con el gran apoyo de muchas organizaciones clericales diversas. Por último, el Partido Movimiento Ciudadano (PMC) que aún lidera el polémico Dante Delgado y que se dice pronto será encabezado por el jalisciense Clemente Castañeda quien es el Coordinador de los Diputados federales pemeceistas, es un partido que deberá mostrar que aún puede considerarse nacional por contar con presencia significativa en algunas entidades federativas diferentes a Jalisco, toda vez que pareciere sólo existe ya merced a la labor especial del Alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, y que es prácticamente inexistente en el resto del país. 

De los 13 estados de La República en que habrá elecciones locales el 5 de junio próximo, la población de 12 de ellas elegirá Gobernador, son: Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas. En ese mismo número de estados se votará para elegir nuevos integrantes de su Poder Legislativo eligiéndose en total 388 diputados locales y habrá elección de 548 ayuntamientos de 11 de las entidades.

Tanto el PRI que preside Manlio Beltrones que aspira a ganar al menos 8 de las gubernaturas en disputa, como el PAN que busca al menos 3, estarán poniendo a prueba a sus dirigentes, de los cuales, el gerente en turno del tricolor es ya un señalado aspirante a la candidatura presidencial  junto con Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray Caso. No debe olvidarse tampoco a otros a quienes ya han etiquetado como pretendientes a la nominación para el 2018: Aurelio Nuño y José Antonio Meade. En tanto, el panista Ricardo Anaya, puede iniciar su camino como focalizado suspirante presidencial y competidor interno en su partido de Margarita Zavala de Calderón; y se podrá tener una probadita en cuanto a si lo que muchas encuestas dictan puede ser considerado factible en relación a la aceptación que en muchos lugares del país tiene López Obrador, al que varios editorialistas señalan como el puntero en la carrera rumbo a Los Pinos.

Así pues, la elección del 5 de junio nos dará mucha luz sobre el futuro político de Beltrones, Anaya, Zavala, López Obrador, Osorio, Nuño, Meade y quizá sea el preludio de la aparición de nuevos personajes que suspiran por la silla presidencial. 

En el cuartel del PRI han buscado generar la percepción de que con ganar 7 u 8 de las 12 gubernaturas en disputa es un signo de victoria; sin embargo, lo cierto es que el no refrendar las que ahora gobierna y perder otras significa derrota, además que no sólo es cuestión de advertir el número de estados en que se ejerza el poder ejecutivo, sino la importancia política, electoral y socioeconómica de las entidades federativas. De ahí que, si como se advierte la posibilidad, el PRI llegare a perder Veracruz, Tamaulipas, y Aguascalientes, así como si sucumbe en Tlaxcala, además de volver a perder en Puebla, será un fracaso para Manlio Beltrones. Esto quizá festinarán sus opositores internos, especialmente Osorio Chong y Videgaray. En cambio sí será un éxito para el PAN si, además de retener Puebla, arrebata al PRI Veracruz, Tamaulipas y reconquista Aguascalientes y Tlaxcala. En cuanto al PRD, correrá la suerte del PAN en donde juega con ese partido de ideología ‘antagónica’, pero convenenciera alianza electorera. En relación a MORENA, que aparece con importante presencia en varios estados según dictan algunas encuestas, aún sin ganar alguna entidad como pudiera ser Zacatecas, será considerada jornada victoriosa si consigue preservar los puntos que ya le significan ‘pintar’ en algunos estados e incluso ‘pisar fuerte’ en otros, como Veracruz. 

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