LA FAMILIA DE VILLANUEVA

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Juan Carlos Partida-03-03La llegada de Ricardo Villanueva Lomelí a la rectoría del CUTonalá puso muy nerviosos a todos los que aspiran y esperan (larga ha sido la fila de la paciencia) para ser el próximo rector general de la Universidad de Guadalajara.
 
El ex regidor barrido por Alfaro en la contienda por la presidencia municipal, se derretía en su propio sinsabor en una oficina demasiado pequeña para su ego, digo capacidad: Él que había transformado las finanzas y logrado recursos para Aristóteles el Economista tanto en el gobierno de la capital como en el de Jalisco, Él que entre 2001 y 2004 pudo al fin dar peso político a la descafeinada FEU, Él que coordinó las victoriosas campañas que terminaron con las dos décadas perdidas de los bribones blanquiazules y regresaron la esperanza de un nuevo PRI (ajá).
 
El caso es que RPL movió su primera ficha y de inmediato quedó libre el corredor para sacar a la dama, ponerla en juego imponente. Movimiento temible sobre todo porque RPL mueve las blancas y las negras.
 
En realidad la jugada la preparaba desde hace tiempo, aunque Villanueva sea el más joven y avezado de los RPLboes rumbo a la sucesión.
 
Y es que el jeque de jeques quedó tan complacido con la aventura feuista de su muchacho, que en 2005 junto a su hoy esposa Araceli Alcaraz Estrada se les dio (recibieron cada uno) una beca por 23 mil pesos mensuales para que se fueran a estudiar un posgrado a España, que se prolongó hasta 2007.
 
A su regreso la historia de los Villanueva comienza a mezclar el nepotismo con el ascenso meteórico en el intrincado organigrama afectivo de raUldeG, algo común entre los RPLboes como alguno de mis cinco amables lectores debe recordar de una reciente entrega aquí mismo sobre la familia de Tonatiuh.
 
Araceli, apenas terminada la beca junto a Villanueva, en julio de 2007 fue asignada al departamento de Historia como profesora de asignatura, con modestos sueldos a veces inferiores a mil pesos mensuales hasta que, en septiembre de 2011, obtuvo nombramiento de jefe operativo especializado asignada a la coordinación general de Recursos Humanos con salario promedio de 16 mil pesos al mes.
 
Dos años después fue nombrada profesor e investigador asociado C en la prepa 15, quedando con los mismos 16 mil pesos sin importar que se trata de un puesto con menor salario (9 mil pesos), ello virtud a un bono de “ajuste” de casi 7 mil pesos mensuales. Con ese mismo cargo, sueldo y prestación se cambió unos meses después al departamento de Ciencias Sociales y Jurídicas, lo que le evitó los traslados hasta la prepa ubicada en San Juan de Ocotán.
 
En agosto de 2015 la esposa de Villanueva regresó a la prepa de San Juan de Ocotán también con el mismo nombramiento, pero ahora con un salario promedio -incluido el “bono por ajuste”- de 19 mil pesos.
 
Ricardo Villanueva también tiene dos hermanas en la nómina de la UdeG: Gabriela e Hilda.
 
Empecemos por Hilda, que es más conocida a raíz que el año pasado justo por estas fechas encabezó un escándalo, luego de ser señalada, en su carácter de consejera electoral, de lograr que no fueran presentadas a tiempo las respuestas al Tribunal Electoral para que se anulara la candidatura de Lagrimita, el patiño que presuntamente el PRI metió a la contienda para hacerle sombra a Alfaro.
 
A ella en la nómina universitaria comenzó a irle bien en septiembre de 2008, luego de varios años de trabajar como profesor de asignatura con raquítico salario, cuando la nombraron jefe de unidad D en la oficina operativa del abogado general con sueldo de casi 25 mil pesos mensuales.
 
Para junio de 2009 Hilda obtuvo una beca por 26 mil pesos en la oficina de la Coordinación General Académica. En agosto de 2015 obtuvo el nombramiento de profesor e investigador asociado C en el departamento de Ciencias Sociales del CUTonalá, lo que le dio 10 mil 500 pesos extra a su sueldo como jefe de unidad.
 
Gabriela es jefe operativo especializado dependiente de la oficina de Rectoría y profesor de asignatura asignada al departamento de Administración, por lo cual en la segunda quincena de abril obtuvo 10 mil 290 pesos.
 
Esta hermana de Ricardo también era una modesta profesora de asignatura en 2007 que con dificultades obtenía 2 mil pesos mensuales, hasta que en marzo de 2014 comenzó a recibir pago de honorarios en la oficina de Rectoría que ese mes sumaron 34 mil pesos para unos meses después obtener el nombramiento de jefe operativo especializado.
 
El propio Villanueva no podrá jamás negar la cruz de su parroquia tras la beca en España con Araceli y su regreso en marzo de 2007 para convertirse en coordinador de la oficina de Coordinación General de Patrimonio con sueldo de 30 mil mensuales promedio.
 
En septiembre de 2008 fue nombrado coordinador de la oficina de Coordinación General de Servicios Universitarios, puesto en el que se mantuvo hasta fines de 2009 cuando, tras la campaña y la victoria en Guadalajara en las que por supuesto siguió cobrando en la UdeG, fue colocado como pieza clave de los RPLboes dentro del ayuntamiento presidido por Aristóteles el Amigo.
 
En enero de 2010, a la par de su entrada al gabinete aristotélico (nunca filosófico) quedó sólo con los cargos de profesor e investigador asociado B en el departamento de Derecho Público ganando 9 mil pesos mensuales, pero solo hasta marzo cuando la nómina se abrió como el Mar Rojo y recibió 26 mil pesos.
Para julio de ese año, a la par de su salario cercano a los 100 mil pesos en Guadalajara, fue nombrado profesor e investigador titular A en el departamento de Derecho Privado por 16 mil pesos mensuales en promedio.
 
Desde abril de 2013 además de su sueldo como profesor le comenzaron a pagar 7 mil 500 pesos mensuales como estímulo académico nivel V, es decir 23 mil 500 pesos sumados a su súper salario como gurú financiero del gobierno estatal aristotélico y, posteriormente, como regidor de Guadalajara.
Por eso y por otras cosas más este funcionario mimado del sistema desde sus todavía cercanas mocedades, puso nerviosos con su llegada al CUTonalá -60 mil pesos al mes por sus servicios- a los Otros, esos que basados en la lealtad a través de los años y la capacidad probada en diferentes encomiendas administrativas y políticas, aspiran con toda la justicia del corporativismo a ser El Ungido.
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4 comments

  1. Julio 2 junio, 2016 at 15:44 Reply

    Creo que es un reportaje bien pagado por el alcalde de Guadalajara y sus operadores, claro está que.los escándalos de Enrique Alfaro Ramírez son peores que este simple y corriente cortina de humo a favor de este pésimo político que es Alfaro Saludos

  2. Juan Carlos García Partida 2 junio, 2016 at 15:59 Reply

    Amable lector, si tuviera la suficiente paciencia puede echar un ojo a anteriores columnas para que tenga más elementos al afirmar -o negar, según lea- que el artículo fue pagado. Aquí el único que me paga y a quien me debo como periodista es a usted, amable lector. Un saludo

  3. Felipe 2 junio, 2016 at 20:43 Reply

    Yo no leo nada malo, si Villlanueva a tenido ascenso en la UDG es por qué se lo ha ganado. Lástima que traten de persuadir las mentes con esta pifia de seudo reportaje.

  4. Vicky 3 junio, 2016 at 01:02 Reply

    No inventes, y valla que me caen mal el grupo de RP, el PRI y el propio Villanueva, con excepción del salario que manejó en el ayuntamiento, lo que ha recibido como salarios en la UDG no es para nada escandaloso, ni aún su sueldo como rector del CU Tonalá. Es buscar donde no hay, muy poco serio.

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