PRI: heridas que no sanan

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bruno-1Para ir contra los de enfrente, hay que estar muy bien con los de casa, sostiene una máxima del War Room. Todos son necesarios, todos importan. No se puede esperar el triunfo de un movimiento donde reina la desunión, el desdén entre sus integrantes, los juegos personales por encima de los colectivos.

Por eso, rumbo al 2018, es una llamada de atención para el PRI que parezcan insalvables las heridas, el sentimentalismo ramplón que pregonan algunos o las posturas excluyentes de políticos de corto alcance que no pueden ni trabajar con los de casa y ya buscan ser líderes de proyectos mayores, donde debe echarse mano no sólo de los propios, sino de todos los recursos a la mano sin importar del partido que sean.

El Gobernador Jorge Aristóteles Sandoval citó a comer la semana pasada en Casa Jalisco a un grupo de ex diputados de la LVII legislatura, donde él mismo participó. No es la primera reunión que tiene todo el grupo, pero sí la primera vez que es convocada por el Gobernador. Al evento asistieron políticos de diferentes partidos políticos, pero es de resaltar que las ausencias más notorias fueron las de algunos personajes del Revolucionario Institucional.

El grupo de ex legisladores tiene un chat en WhatsApp, en el que participan casi todos, y donde hay políticos que todavía figuran en la vida pública del Estado, es decir, que siguen vigentes, como los senadores Jesús Casillas y José María Martínez; diputados como Rocío Corona Nakamura y el ex Alcalde de Guadalajara, Ramiro Hernández; panistas como Alonso Ulloa, Martha Ruth del Toro, Rodolfo Ocampo y personajes como el presidente de Conciencia Cívica, Salvador Cosío Gaona y el jurista Javier Hidalgo y Costilla,  entre otros.

El ex priista José Ángel Aldana, ahora en MC, y Salvador Cosío Gaona ya organizaron una reunión cada uno con poco más de 30 asistentes; Don Félix Bañuelos, que no está bien de salud, organizó una en Tlajomulco y el panista Antonio Muñoz armó la propia en Arandas.

Ya se han hecho unas 6 reuniones, y el Gobernador había ofrecido organizar una en Casa Jalisco dado que sus ocupaciones no le habían permito asistir a las anteriores. La semana pasada se efectuó la reunión: acudieron 26 ex legisladores, de poco más que 40: 10 panistas, 9 priistas y 7 de otros partidos, aclarando que de los que eran del PAN en aquella Legislatura, al menos 3 ya están en partidos distintos, lo mismo que algunos priistas.

La comida se desarrolló en un ambiente cordial, sin solemnidades, y el Gobernador aprovechó para ejercitar sus dotes de operador en lo corto.  Se recordaron algunas anécdotas, intercambiaron saludos y bromas y entre otros asuntos hablaron de formalizar una Asociación Civil de la Legislatura. Todo bien. Pero la nota la dieron los de casa, es decir, los priistas…

El senador Jesús Casillas no asistió al evento convocado por el Gobernador. Casillas se disculpó aduciendo que está en Sesión Permanente. Casillas puede subirse a un avión, comer en Casa Jalisco y regresarse sin problema; o puede echar mano de su suplente para ausentarse una tarde, sobre todo ahora que no conocemos de temas de urgencia o candentes a tratar en la Cámara Alta.

Pero no. Casillas no asistió. Se sabe que el senador de la bicicleta no reviste mayor importancia en la dinámica legislativa, como por ejemplo lo es el otro senador por Jalisco, Arturo Zamora Jiménez, pero simplemente desdeñó el evento. Casillas no está bien con el grupo priista que encabeza hoy el Gobierno del Estado, como tampoco lo está con el grupo de Zamora, así que no se entiende su manera de hacer política. Si no puede ni entenderse con los de casa, ¿cómo piensa unificar los intereses de muchas fuerzas políticas o sociales si logra algún día gobernar Zapopan?

Extraña la ausencia del ex Alcalde de Guadalajara y ex coordinador de aquella bancada, Ramiro Hernández García, so pretexto de estar en Sinaloa.

Extraña porque es ampliamente conocida la capacidad de Ramiro para hacer política, inversamente proporcional a la de Gobernar, como lo vimos en Guadalajara. ¿Le faltó voluntad al también ex senador para asistir?

Si la ausencia de Ramiro extraña sobre todo por tratarse de una convocatoria hecha por el Gobernador, ya no debe extrañarnos tanto la ausencia de la diputada Rocío Corona Nakamura, que no tiene pretexto para ausentarse porque vive y trabaja en Guadalajara. Pero es entendible porque es del grupo de Ramiro y del ex candidato a Gobernador, Eugenio Ruiz Orozco. Ergo, se advierte que hay dolor en las formas.

La ausencia de Roberto López González del PRD, que todos saben es muy cercano a Raúl Padilla, ¿debe leerse como un alejamiento del líder de la UdeG de Casa Jalisco?

Sin importar el color ni la coyuntura política, no debe dejarse pasar por alto que quien convocó fue el Gobernador, quien pudo fallar al hacerlo a través del ex diputado Juvenal Esparza. O quizá los priistas que no asistieron se creen demasiado importantes como para que un simple mensaje o llamada telefónica los convoque.

Lo cierto es que si no están ni bien con los de casa, ¿cómo piensan enfrentar a sus adversarios? En el PRI hay heridas que no sanan…

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