Los papeles de Televisa

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Ruben MartinCon fecha del 20 de abril pasado, una fuente anónima envió al señor Andrew Weissman de la Sección de Fraudes-División Criminal del Departamento de Justica de Estados Unidos un documento de 16 cuartillas con un informe detallado de los delitos de fraude contable y la violación de leyes estadounidenses por parte de altos directivos del Grupo TelevisaS.A.B., empresa que cotiza en la bolsa de Nueva York y por tanto cae bajo la jurisdicción de las agencias fiscalizadoras del país del norte.

El documento fue enviado también al diario estadounidense The Wall Street Journal y posteriormente a la revista Proceso y el portal de Aristegui Noticias, en México.

El documento es devastador. En cuentas resumidas, detalla como dos altos ejecutivos de Televisa, Alfonso de Angoitia vicepresidente ejecutivo de la empresa, y Salvi Rafael Folch Viadero, jefe de finanzas, idearon un esquema de venta de publicidad a gobiernos (federal y estatales) y a partidos políticos que se cobraba en efectivo y cuyo monto no entraba a las finanzas legales o oficiales de la empresa y se manejaba a través de empresas creadas en paraísos fiscales.

Mediante este esquema en el documento se denuncian ingresos por 14,810 millones de pesos (mdp) de 2012 a 2015 pagados por el gobierno  federal (2,600 mdp), el gobierno del Estado de México (2,830 mdp), los gobiernos estatales de Puebla (1,500 mdp), Nuevo León 1,580 mdp), Veracruz (1,500 mdp), Chiapas (1,000 mdp) y Chihuahua 1,490 mdp), así como por los partidos Acción Nacional (PAN, 780 mdp) y Revolucionario Institucional (PRI, 1,530 mdp). El documento ofrece detalles específicos de cómo ese dinero pagado en efectivo por los enviados de gobiernos y partidos mencionados se guardaba en una caja fuerte en las oficinas de corporativas de Televisa en Santa Fe y cómo una parte se transfería al estadio Azteca para ser registrado como ingresos por eventos inexistentes.

APENAS SE HIZO PÚBLICA LA INFORMACIÓN, TELEVISA LA DESMINTIÓ ROTUNDAMENTE.

 

La televisora también anunció la contratación de un despacho legal en Estados Unidos para ejercer acciones legales contra los responsables de difundir la carta con las denuncias referidas.

Cabe la posibilidad, por supuesto, que la carta no sea del todo auténtica, pero los detalles de cuentas, operaciones, manejos, compras, maquinaciones y hasta el nombre de los guaruras de Alonso de Angoitia hace suponer que la carta enviada al gobierno de Estados Unidos fue elaborada por alguien que está dentro de la empresa y que conoce al detalle los manejos que se revelan.

Es tan detallada la información que se cuenta que Televisa compró un sofisticado equipo para intervenir llamadas telefónicas y los correos externos de los propios empleados, críticos de la empresa e integrantes del consejo de administración. El encargado de manejar dicho equipo, según la misiva difundida por The Wall Street Journal, recibió entrenamiento del Mossad, el calificado y temible servicio de espionaje de Israel.

Pero este documento, al que podríamos llamar los Papeles de Televisa, no son importante y relevantes solamente porque ofrecen detalles internos y presumiblemente ilegales de una de las grandes compañías de México.

Son importante para toda la sociedad porque revelan y confirman el maridaje que existe entre el poder político mexicano y las empresas de comunicación. En este documento se denuncian los pagos ilegales y en efectivo de sólo algunos gobiernos y partidos a Televisa para que esta trasmitiera “infomerciales” o notas favorables a los políticos que pagaban esa propaganda que se pretende pasar como información.

Una buena parte de los mexicanos que estamos al tanto de la información sabemos que esta práctica de los gobiernos y partidos de pagar dinero a los grandes medios para transmitir publicidad como si fueran noticias existe en el país desde hace varios años y que cada vez se convierte en un mecanismo esencial para la búsqueda de legitimidad, o puntos de aprobación de parte de gobernantes, partidos o aspirantes a una candidatura. Los Papeles de Televisa sólo vienen a confirmar esta práctica que es extremadamente perniciosa para el sistema político que llaman democrático.

El pago ilegal y en efectivo a Televisa supone que los gobiernos y partidos que lo hacen, también manejan fondos de dinero ilegales y secretos del que no rinden cuentas públicas. Y si esos fondos ilegales y secretos de dinero en efectivo existen en gobiernos y partidos, nos lleva a deducir que viene de fuentes ilegales y secretas que bien pueden ser el desvío de recursos de obras o de presupuestos públicos; de corrupción por pagos de constructoras o empresas proveedoras para ganar contratos de gobierno; o del crimen organizado.

De modo que los Papeles de Televisa no sólo revelan prácticas ilegales de la principal empresa de comunicación del país, sino a las prácticas corruptas de la clase política en el poder; y de sus fuentes ilegales y corruptas para financiar sus actividades. Los papeles de Televisa son un mirador que nos muestra todo el paisaje de corrupción sobre el que se asienta el sistema político mexicano.

 

@rmartinmar

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