Caos en Veracruz

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Salvador Cosio-08Al presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones, le está tocando “poner la cara” en relación con los asuntos ríspidos a cargo de militantes “destacados” de su partido, a quienes le han encargado defenderlos y por ello ha debido asumir la ridícula defensa de Humberto Moreira Valdez, el famoso ex presidente nacional priista y también ex gobernador de Coahuila. Éste, quien teniendo una causa abierta en una Corte Penal de Los Estados Unidos, fue detenido en España y posteriormente liberado con ayuda del gobierno federal mexicano. Beltrones se congratuló por el retorno a México de Moreira, y anunció que podría ser considerado como aspirante a la candidatura por la alcaldía de Saltillo;  recientemente ha servido de pararrayos quedando en ridículo por su postura cambiante en el tema inherente al malquerido Gobernador de Veracruz  Javier Duarte de Ochoa.

La volubilidad de Beltrones, “que como dice una cosa dice la otra”, nos recuerda al personaje de televisión llamado “La Chimoltrufia”. Ya que tras permanecer calladito en relación a la ya muy delicada situación que acontece en Veracruz, las marchas y plantones populares en contra del Gobernador Javier Duarte y el anuncio por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en cuanto al desfalco por muchos miles de millones que se señala hubo en el gasto público, motivaron a que el gerente en turno del PRI Nacional expresara estar a favor de que Duarte fuere llamado a cuentas.

Es de recordar que la ASF reportó que el Gobierno de Veracruz simuló la devolución de, cuando menos, cuatro mil 770 millones de pesos a fondos federales para evitar que se le fincaran responsabilidades y, por esa razón, se le acusó penalmente. El Auditor Superior de la Federación, Juan Manuel Portal, expresó en el marco de una entrevista en televisión nacional su esperanza de que Duarte fuera sancionado y perdiera su libertad, ello ocasionó que los legisladores federales del Partido Acción Nacional (PAN) incoaran formal exigencia del Poder Legislativo Federal a la Procuraduría General de la República  (PGR) en cuanto a actuar de inmediato en relación a la denuncia penal que presentó la ASF en contra del Gobernador de Veracruz, así como funcionarios y ex funcionarios de la administración pública a estatal veracruzana por el desvío de más de 35 mil millones de pesos.

Las exigencias de los partidos opositores al PRI, más las marchas y plantones de la sociedad veracruzana, obligaron a que Beltrones saliera a tratar de evitar que el partido y los priistas cargasen con el estigma de la complicidad. Así, el 23 de febrero pasado en el marco de la campaña electoral de Liliana Madrigal, candidata de la alianza entre su partido y el Partido Verde a la alcaldía de El Centro (Villahermosa), expresó públicamente: “Duarte deberá rendir cuentas concretas y verdaderas a los veracruzanos, en el PRI nos ocupa mucho cualquier señalamiento que se pueda hacer de buen o mal gobierno, y actuamos en consecuencia

En lo bueno, insistimos, y en lo malo, lo sancionamos”. En el mismo discurso, publicitado ampliamente por los medios de circulación nacional, manifestó que además de respaldar con firmeza a Héctor Yunes Landa, precandidato del PRI al gobierno de Veracruz, de quien señaló: “Héctor Yunes tiene un compromiso de cero impunidad con el pasado, con el presente y con cualquiera que delinca en el futuro, si hay algo que sancionar, estoy seguro de que no le temblará la mano para castigar a los responsables del desvío de más de 35 mil millones de pesos”, en clara alusión al desvío que según la ASF habrían cometido funcionarios y ex funcionarios del gobierno de Veracruz que encabeza Javier Duarte.

Parecía que en la dirigencia nacional del PRI habían finamente caído en cuenta de que la situación en Veracruz es muy compleja.

Fue por ello que se suman a la petición de otras fuerzas políticas y de la propia sociedad que exigen acciones urgentes contra el Gobernador Javier Duarte de Ochoa. Esto porque siendo tan fuerte el alud contra ese gobernador emanado de su partido, resulta imposible tratar de defenderlo o de evadir condenarlo por resultar como suicidio o el auto propinarse un balazo en el pie, pues es imposible intentar con éxito defender lo indefendible y no es adecuado pretender ir contra la corriente popular mayoritaria que condena al gobernador veracruzano. Se advirtió entonces que la acción de Beltrones fue por la línea que seguramente recibió desde el centro del ejercicio del poder político en el sentido de sumarse a la merecida andanada popular contra Javier Duarte, ello para evitar así más daño al PRI. Parecía, pues, que el PRI había ya advertido que las continuas y multitudinarias marchas y plantones de la gente de Veracruz han ido creciendo día a día y cada vez con mayor articulación de un movimiento social en el que están presentes todos los segmentos sociales y al que se han unido casi todos los partidos exigiendo investigación, deslinde de responsabilidades, remociones y sujeción a procesos administrativos, políticos y penales y la reposición del estado de derecho en Veracruz.

Lo lamentable es que ahora el gerente en turno del PRI Nacional cambió de opinión o le ordenaron cambiar su discurso y defender a Duarte. Es una labor muy complicada ya que las manifestaciones populares y de liderazgos gremiales no sólo son en reclamo por el enorme desfalco que advirtió la ASF, sino que, al margen de lo grave que resulta ese desparpajo financiero por más de 35 mil millones de pesos, es aún más grave el tema de la ingobernabilidad provocada por los atropellos y vejaciones contra la libertad y la vida de muchos periodistas y activistas sociales. Éstos han sido victimas de violencia y abuso de poder, de ahí la clara exigencia de que no sólo sea obligado Duarte de Ochoa a dejar el cargo sino que, además, sea detenido y procesado para que en su momento pague con cárcel sus crímenes.

Le tocó hacer el ridículo a Beltrones al recular en el anuncio de no apoyar a Duarte y dejar que sea juzgado. Debió  acatar la instrucción presidencial de defenderlo, de ahí que le tocó tragar sapos y decir que Duarte de Ochoa cumple con su trabajo en Veracruz, y matizando las acusaciones así como lo que antes dijo al respecto señaló: “Hoy en día se ocupan más del gobernador de Veracruz algunos medios, intentando poner y cabecear que solamente a él se le pide que rinda cuentas, es que estamos en épocas electorales; pero en este caso, digo y reitero que nadie de los gobernadores que tenga observaciones de la Auditoría, pueda dejar de aclarar cualquier cuenta”. Al tiempo descartó rumores sobre la renuncia de Duarte, a quien le expresó el respaldo de su partido y culpó a los aspirantes de otros partidos al cargo de gobernador de estar generando un ambiente de linchamiento contra el gobernador veracruzano. Sin embargo, es claro que a Beltrones le ordenaron cambiar su mensaje en menos de 24 horas y para matizar su voluble posicionamiento afirmó: “Mi expresión fue simplemente que nadie debe quedar fuera de la rendición de cuentas, pero no dije que apoyáramos linchar al Gobernador como quieren hacer nuestros competidores”.

Imperará, pues, la protección presidencial y el Gobernador de Veracruz están firmes en su cargo y así lo deja indubitable la defensa “chimoltrufiana” que le tocó hacer ridículamente a Beltrones al recular de haberse sumado a la exigencia de acciones revisoras y posibles sanciones en su contra. Ello porque Duarte de Ochoa tiene un sólido compromiso con Peña Nieto, algo así como un seguro de muy amplia cobertura que lo pone a salvo de toda acción política o judicial en su contra, porque, según se ha dicho por diversos medios, Duarte de Ochoa fue un factor importante para apoyar financieramente con dinero público la campaña presidencial de Peña Nieto. Como detalle a observar está el que en enero de 2012, el mismo año de la elección presidencial que provocó la llegada de Peña a la presidencia de la República, agentes de la Policía Federal  aseguraron en el Aeropuerto de Toluca 25 millones de pesos en efectivo que eran transportados en una maleta y una mochila por personajes al servicio del gobierno de Veracruz en una aeronave a cargo de dicha administración pública estatal que encabeza Duarte de Ochoa; la explicación que en esa época dieron las autoridades veracruzanas fue que el dinero era para cubrir algunos eventos artísticos. Sin embargo, ahora cobra más fuerza la versión sobre el recurso que era parte del monto destinado a apoyar a Peña Nieto y al PRI.

Muy grande es el compromiso del Presidente Enrique Peña Nieto con Duarte de Ochoa ya que, aunque aparentemente no lo ha apoyado demasiado y no lo atiende tan generosamente como a otros mandatarios, le ha pagado con creces el apoyo que brindó en la campaña del 2012 al no haberse ocupado antes de los  problemas graves que hay en Veracruz. Con ello está evitando intervenir para poner orden y frenar los atropellos contra comunicadores y activistas, a pesar de ser ya demasiadas muertes violentas y desapariciones forzadas; y ahora, con toda ligereza, le ordena a Beltrones lo defienda y sin importarle el costo político para el PRI, pues éste tiene el riesgo de perder la elección en esa entidad y marcar el inicio de muchas derrotas electorales más en otros estados durante éste y los siguientes años..   

Lo lamentable es que ahora el gerente en turno del PRI Nacional cambió de opinión o le ordenaron cambiar su discurso y defender a Duarte. Es una labor muy complicada ya que las manifestaciones populares y de liderazgos gremiales no sólo son en reclamo por el enorme desfalco que advirtió la ASF, sino que, al margen de lo grave que resulta ese desparpajo financiero por más de 35 mil millones de pesos, es aún más grave el tema de la ingobernabilidad provocada por los atropellos y vejaciones contra la libertad y la vida de muchos periodistas y activistas sociales.

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