Autoprotección desde abajo

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Ruben MartinLos rumores de antes son ahora mensajes virales en las redes sociales. Cambia la herramienta o la tecnología de su difusión, pero el papel que cumplen es semejante: un rumor puede difundir mensajes no confirmados o falsos, pero a la vez significan una preocupación y mensaje verdadero de una comunidad.

Eso es lo que está ocurriendo con mensajes difundidos en redes sociales como Facebook, Whatsapp y Twitter en la semana pasada sobre el peligro de desaparición de chicas jóvenes en colonias populares de Zapopan. Uno de ellos, advertía: “ALERTA MUJERES!!!! que vivan o frecuenten la zona de Tesistán, Nuevo México, Arcos de Zapopan, Sta. Margarita, La Tuzanía, La Chori y otras colonias circunvecinas... Recientemente en la zona mencionada, se han llevado a cabo secuestros de jovencitas de entre 15 a 25 años aproximadamente, ya van hasta la fecha 7 casos de las cuales dos han sido encontradas muertas, con signos de tortura y violación y sin algunos de sus órganos, de las otras 5, no se sabe absolutamente nada. Ante el silencio y la indiferencia del gobierno y autoridades, les pedimos tomen en cuenta las siguientes precauciones para evitar ser una víctima más de esta terrible ola de violencia que se ha desatado en nuestra ciudad… Por nuestras hijas, nuestras hermanas, nuestras amigas, por ustedes mismas, tómenlas en cuenta. El exceso de precauciones, es mejor que la indiferencia que puede ser fatal… (sic)”. El mensaje se completaba con siete recomendaciones dirigidas a mujeres jóvenes y sus familias con el propósito de vigilarse y autocuidarse. El texto se pudo leer en algunas cuentas de Facebook el 24 de febrero, y fue compartido por organizaciones de familias que buscan a sus desaparecidos como “Por amor a ellos”.

Un día después, la policía de Zapopan informó a través de su cuenta de Twitter que no tenía ningún reporte de esos hechos y pedía que se denunciaran casos como los relatados en el mensaje. En otras palabras, no hizo nada. Como ha ocurrido con otros casos donde empiezan a surgir rumores y alertas sobre situaciones de peligro, la autoridad regularmente subestima, desprecia y hasta cuestiona estas formas populares de comunicar y denunciar preocupaciones.

En los años recientes han ocurrido al menos tres veces: un rumor sobre secuestro de niños en colonias populares de Guadalajara en 2012, la preocupación por la desaparición de jóvenes en la región de Zapotlán el Grande en septiembre de 2014 tras la desaparición de Daniela Magaña Castellanos en Zapoltitic y de otro joven que luego apareció, y ahora en Zapopan con la desaparición de mujeres jóvenes.

Ante esta ola de rumores, de boca en boca o a través de redes sociales, las autoridades suelen reaccionar minimizando o descalificando estas prácticas.

Por lo regular se dice que son informaciones sin sustento.

Pero esta subestimación suele ignorar o despreciar el significado de estas formas populares de comunicación: cierto o falso, el rumor o el mensaje viral en los tiempos de las redes sociales, significa en primer lugar una preocupación compartida por una comunidad y cumple un papel de advertencia y autocuidado y autodefensa que dicha comunidad asume ante el vacío o fracaso de la autoridad.

En el tema de desaparecidos, el rumor (o el mensaje viral de redes sociales) funciona como una alerta de autodefensa, ante la evidencia de que el problema no es atendido, ni mucho menos resuelto por las autoridades. Ese rumor se convierte, así, en un mecanismo de autodefensa colectivo para advertir a las familias y miembros de una comunidad que hay una situación de riesgo para sus integrantes y que conviene cuidarse entre sí ante la ineficiencia de las autoridades.

Si de verdad hicieran su trabajo, si los excesivos recursos que tienen a su disposición se usaran de modo inteligente, seguramente las autoridades podrían confirmar que las alertas populares, los rumores difundidos en realidad están basados en un conocimiento colectivo certero: bastaría el mapeo de todos los casos registrados de los desaparecidos, el trabajo de campo, las investigaciones serias y el análisis de toda esta información para mapear y territorializar el riesgo. Los recursos que la sociedad le damos a los gobiernos podrían destinarse para estas tareas dirigidas a identificar y detener riesgos como las desapariciones. Como la autoridad no hace esa tarea, con sus recursos, a su modo, desde abajo la sociedad asume por sí misma la tarea de cuidarse y autodefenderse. Los rumores son una herramienta importante en esta tarea. A pesar de que los gobiernos los minimicen o ridiculicen.

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