Consultar la Ciudad Creativa

1255
0
Compartir

Ruben MartinLa Ciudad Creativa Digital (CCD) es el más reciente de los proyectos económico-sociales diseñados por los gobiernos y empresarios nacionales y locales como promesa de desarrollo y progreso para los habitantes de Guadalajara. A este proyecto se le ha presentado como una suerte de redención social que eliminará las “desigualdades y desequilibrios sociales” de la ciudad, como la fórmula para que los jóvenes encuentren empleos decentes y bien pagados en lugar de que se enganchen con el narco y, con ello, como acción remediadora de la violencia.

Además de contener las soluciones casi mágicas, el proyecto de la CCD, es una “oportunidad histórica”, que “posicionará” a Guadalajara como “una de las ciudades más importantes del mundo”, la dotará de la “modernidad” tantas veces ofrecida y será tanta su fuerza que incluso “encaminará” a México “hacia el futuro”.

Promesas semejantes hemos escuchado de las élites políticas y económicas del país en años anteriores, por ejemplo con proyectos como la Plaza Tapatía, el World Trade Center local, el Tratado de Libre Comercio con América del Norte con Estados Unidos y Canadá, el llamado “Valle del Silicio mexicano” para la implantación de la industria electrónica, o la realización de los Jugos Panamericanos en octubre de 2011.

TODOS ESTOS PROYECTOS SE HAN PRESENTADO POR LAS ÉLITES COMO MEDIOS O INCLUSO FÓRMULAS MÁGICAS PARA RESOLVER LAS CARENCIAS Y PROBLEMAS SOCIALES EN GUADALAJARA Y JALISCO.

Y sin embargo, no ha sido así, como demuestran las promesas incumplidas del TLCAN (más empleos y mejor pagados, así como productos más baratos), las reorganizaciones urbanas de gran envergadura fracasadas (como la Plaza Tapatía) o los Juegos Panamericanos, que en lugar de promoción y prosperidad dejaron deuda y opacidad.

Ahora se presenta la CCD como el más reciente de estos sueños de modernidad, progreso y desarrollo que la clase gobernante y empresarial ofrecen a los tapatíos. Aunque hay varios proyectos “estratégicos” en curso, tanto inmobiliarios, comerciales o turísticos, la Ciudad Creativa Digital es sin duda el de mayor envergadura. Se trata del proyecto de reordenación urbana más importante en Guadalajara desde el proyecto de la Plaza Tapatía. La CCD iniciará en los terrenos baldíos comprados por el gobierno de Guadalajara para el fallido proyecto de la Villa Panamericana en la zona. Son 40 hectáreas iniciales pero que puede crecer otras 230 hectáreas. Abarca, en el norte, desde el Centro Universitario de Ciencias de la Salud y la zona de El Santuario, hasta El Ex Convento de El Carmen y el barrio de San Juan de Dios hacia el sur. Comprende la zona del Hospital Civil, mercado Alcalde, mercado Corona, el corazón del Centro Histórico, y los barrios del parque Morelos, El Retiro, Las Fresas, el corredor de Esteban Alatorre, La Perla y San Juan de Dios. En conjunto, puede afectar a más de 35 mil habitantes directos y decenas de miles más que no viven en la zona pero trabajan ahí.

Cuando lo presentó el 30 de enero de 2012, Felipe Calderón definió a este cómo “el clúster de medios digitales más importantes de América Latina”. Las autoridades locales dijeron entonces que la CCD colocará a Guadalajara “como una de las ciudades más importantes a nivel mundial”. Según el gobierno, Guadalajara fue la ciudad elegida entre una decena de ciudades del país y se vende como un proyecto de reordenamiento urbano, inversión pública en infraestructura e inversión privada que generará decenas de miles de empleos bien pagados, que atraerá a decenas de empresas y que atraerá más de 10,000 millones de dólares de inversiones. Han pasado cuatro años desde la presentación de este proyecto y ninguna de las promesas se han cumplido, y todo indica que no se cumplirán.

Lo que sí parecen avanzar son los negocios inmobiliarios y comerciales implicados. La Ciudad Creativa Digital puede convertirse en el proceso de expulsión de pobladores de bajos ingresos del centro más grande en la historia de la ciudad, y todo para permitir que lleguen empresas extranjeras y pobladores de altos ingresos. Sería un masivo proceso de gentrificación.

A pesar de su importancia, es un proyecto que no ha sido abiertamente consultado ni con los pobladores ni con la ciudad en general. Por el impacto de sus repercusiones, debe someterse a consulta general, tal como en el Distrito Federal se sometió el proyecto de Corredor Chapultepec, el cuál fue rechazado por los pobladores en una consulta celebrada el 6 de diciembre de 2015.

 

@rmartinmar

EtiquetaRuben
Compartir

Dejar un comentario

WordPress Image Lightbox