Estampas navideñas

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Bruno Lopez-02La correlación de fuerzas políticas de Jalisco dio un vuelco en el 2015. La rueda de la fortuna subió a unos y dejó hasta abajo a otros. Pero también sirvió para sacudir a la aletargada clase política local. Con nuevos actores, llegan nuevos escenarios, nuevos propósitos, nuevos retos y desafíos.

Enrique Alfaro Ramírez ya es Alcalde de Guadalajara. Bravucón, cerrado, sobrado en muchos casos. Se siente solo en el centro de la pista. Los priistas corrieron, abandonaron el frente de batalla, tiraron las armas y salieron despavoridos. Los priistas no son el adversario de Alfaro: él se está generando los propios. Los ambulantes son, por lo pronto, los principales. No hay más temas importantes en la agenda del Alcalde tapatío. Así termina el año, peleando con los comerciantes. Alfaro no va en caballo de hacienda: para empezar deberá superarse a sí mismo los próximos dos años, generar una agenda más progresista, establecer cuál será el eje rector de su gobierno más allá de banquetas limpias y pleitos con los funcionarios de la pasada administración que siguen gobernando a su lado. Es tiempo de mostrar su liderazgo más allá del terror de ser corrido de la nómina si no se le obedece…

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Pablo Lemus sigue con su sonrisa de oreja a oreja desde que ganó la elección como Alcalde de Zapopan. Se le ve contento, relajado, si bien su agenda ha consistido solamente en la obra pública, muchas de las cuales vienen de la pasada administración. Muy en la socialité empresarial y política, asiste a que todo mundo lo reconozca en cocteles y eventos. Ahí se apoya en Juan José Frangie, su jefe de gabinete, a quien se ve trabajando en serio tratando de modernizar la administración pública, en dejar un modelo de administración eficaz, que no tenga fugas. Ni Lemus ni Frangie deberían perder mucho tiempo en aprender a ser políticos, porque se les puede ir toda la administración en eso. Como empresarios siempre fueron críticos serios de las corruptelas e ineficiencias de las administraciones municipales. Llegó el tiempo de que demuestren que su perfil empresarial puede dejar cosas buenas al municipio…

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En Tlajomulco está el único político de Movimiento Ciudadano que no tiembla cuando ve venir a Enrique Alfaro. Alberto Uribe, el Alcalde, es un político experimentado, quizá con más formación y entendimiento de la política que el mismo Alcalde tapatío. Por eso vemos a Uribe armando su propia agenda, si bien no por desmarcarse, sí dejando en claro que él tiene su propia visión de lo que debe ser su gobierno, por lo pronto no supeditado a ningún otro. Lo hemos visto concentrase en temas de ecología, de educación, y particularmente en rehacer su relación con la Universidad de Guadalajara. Inició pisando intereses en temas como Santa Anita Hills, donde, por cierto, no obtuvo el respaldo de Alfaro. Al parecer, Uribe ya se dio cuenta que ahora Tlajomulco puede ser su bastión, y que 3 años son toda una vida; qué decir de las posibilidades que le ofrece la reelección.

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La presidenta de Tlaquepaque, María Elena Limón, se sigue quemando en infiernitos. Inmersa en ellos parece que no se dejar ayudar: fuertemente influenciada por diferentes personalidades, entre ellas Esteban Garaiz, parece responder a una agenda más radical marcada por el grupo de los Barba, que sigue sin asimilar que perdieron la elección. El exceso de confianza que los Barba tuvieron en la pasada elección ahora la quieren purgar intentando descarriar la administración de la señora Limón.

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En Tonalá pasarán varios trienios para que el municipio se pueda aliviar de la enfermedad que le contagió Jorge Arana, su pasado Presidente. Sergio Chávez es el único priista que ganó en la zona metropolitana y no se ve que desde su partido lo estén apoyando para fortalecerlo en una estrategia para lo que viene. Poco recibió de presupuesto federal para el próximo año, así que serán más sus ganas por sacar a su municipio adelante que los insumos que tiene para hacerlo.

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Los partidos también tienen sus instantáneas: el PRI sigue como lampareado, aturdido, sin estrategia concreta ni muchos ánimos por pelear lo que viene. Hoy hay un PRI desdibujado, que no se encuentra a sí mismo. Su presidente, Hugo Contreras, a pesar de que no ganó ni su diputación, hoy maneja al partido en el estado, maneja el Congreso, y en esa lógica pronto será Gobernador interino. Después de él no se ve dónde está el PRI.

Movimiento Ciudadano siempre con el riesgo de ser el juguete de Alfaro, el dueño de la verdad, amo y señor de lo que se dice a su alrededor: lo que se habla es sobre él; lo que se organiza es en torno a él; no hay opción B, propuesta C, ni crecimiento D. MC con el riesgo de caer en los errores del panismo cuando se le dio la oportunidad: dijeron que iban a ser honorables, a hacer más con menos, y cuando estuvieron en el poder todo lo que  hicieron fue lo contrario.

En el PAN la elección de Miguel Ángel Martínez es una buena señal. La clave será determinar cuál es su visión, cuál es su objetivo, y una vez que empiecen a reconstruirse ver cómo van a caminar. Como Tonalá, el PAN tardará mucho tiempo en sanar las enfermedades que le contagiaron sus anteriores dirigentes.

En el PRD, con la preocupación de que pueden desaparecer.
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