Uribe, la revelación

836
0
Compartir
Uribe a empezado a marcar una agenda propia en la zona metropolitana.

Uribe a empezado a marcar una agenda propia en la zona metropolitana.

DESPUÉS DE ALFARO, EL ALCALDE DE TLAJOMULCO ES EL ÚNICO QUE PUEDE DESARROLLAR UN PROYECTO POLÍTICO QUE TRASCIENDA

Sin duda, la revelación política del 2015 es Alberto Uribe Camacho, presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga, considerado por muchos el único político que ganó por MC con posibilidades reales de desarrollar un proyecto político que trascienda. Contra todos los pronósticos, Uribe Camacho ganó la contienda interna por la Alcaldía, y después se llevó el triunfo en la constitucional al lograr un movimiento de apoyo real de los ciudadanos y simpatizantes de ese partido político.

Uribe tiene una larga experiencia política. Empezó su carrera a punto de cumplir los 18 años. Entonces, el presidente municipal era Gabriel Covarrubias Ibarra, quien lo influenció fuertemente. Se decía que Don Gabriel era “el priista más panista” de Jalisco, y era un hombre fuertemente influenciado por Santo Tomás de Aquino en el tema de hacer más para los que menos tienen. Don Gabriel Covarrubias era de los que entienden algo que la mayoría de la gente no: un presidente municipal debe ser un excelente administrador.

Posteriormente, Alberto Uribe trabajó con José Luis Leal Sanabria, quien era secretario general de gobierno de Jalisco, un hombre del que el senador Arturo Zamora, por ejemplo, aprendió mucho de sus formas.

Sus mentores políticos: uno humanista, administrador; y otro concentrado en el orden, en la legalidad, en el estado, en la justicia. Toda la formación del priismo antiguo.

Uribe tuvo una formación similar a la de Jesús Reyes Heroles, es decir, con una visión de Estado, una visión de país, de las cosas que son trascendentales en la política. Es egresado de la primera generación de la Facultad de Ciencias Políticas, que dirigía Javier Hurtado y donde participó Raúl Padilla, queriendo hacer la escuela de cuadros que no tenía el PRI. En dicho partido dejaron de discutir acerca de la visión del estado, de los clásicos, dejaron el debate nacional de los liberales y conservadores. La tragedia del PRI es que, en general, los que están en el poder no conocen este debate.

En ese entonces el sueño de Albero Uribe era ser embajador, así que se inscribió al mismo tiempo en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, además de estudiar italiano e inglés.

Uribe fue presidente de la escuela de Ciencias Políticas y ganó la elección como vicepresidente nacional de las escuelas de Ciencias Políticas y Administración Pública del país, ganándole al hijo de Porfirio Muñoz Ledo. Uribe era considerado un joven prospecto del priismo en ese entonces.

En 1994, Enrique Ibarra invitó a Alberto Uribe a incorporarse al PRI en el equipo que se estaba construyendo para Eugenio Ruiz Orozco; sin embargo, Leal Sanabria no se lo permitió. Aun así, los buscadores de talentos de Eugenio continuaron buscando a Uribe por diferentes vías.

El PRI pierde la elección de 1995. Gana Alberto Cárdenas del PAN, quien a través de Guadalupe Novoa, invitó a Alberto Uribe a incorporarse a su gobierno. Uribe declinó por ser priista, poco antes de que el priismo tradicional se derrumbara. A partir de esto, Uribe comienza una investigación acerca del político antes, durante y después del poder, la cual piensa publicar en un libro.

Después del declive del PRI en Jalisco, Alberto Uribe decide irse a trabajar a la Ciudad de México.

Trabajó en la autoridad electoral de 1995 a 1997, posteriormente se fue a trabajar en el SAT, en las áreas de modernización administrativa. Paralelamente fungía como asesor de Enrique Ibarra.

En 1999 se incorpora como segundo de Enrique Ibarra en la delegación priista en el Estado de México, para la elección como Gobernador de Enrique Montiel, donde conoce al hoy Presidente de México, Enrique Peña Nieto.

Posteriormente, Uribe vuelve a Jalisco y se incorpora en la elección interna para Gobernador de Enrique Ibarra, quien pierde contra Jorge Arana. En 2003 es coordinador de la campaña de Enrique Alfaro a presidente municipal de Tlajomulco, elección que se pierde. En 2006 coordinó la campaña interna de Leobardo Alcalá, la cual ganaron al actual gobernador, Jorge Aristóteles Sandoval.

Uribe mostró con Leobardo que se pueden hacer cosas importantes a pesar del pésimo candidato, como lo fue Alcalá en su momento.

Posteriormente Uribe se incorpora como jefe de asesores de Alfredo Peña, secretario general de la Universidad de Guadalajara. Estudió una maestría en derecho constitucional y amparo, estudió también la licenciatura en derecho, y estaba por comenzar a cursar el doctorado cuando Enrique Alfaro ganó la presidencia de Tlajomulco, y Uribe se quedó de Síndico municipal.

Este nombramiento como Síndico es lo que marca el regreso de Alberto Uribe a la política. Estuvo dos años como síndico municipal de Tlajomulco, un año como alcalde interino y posteriormente viajó al Distrito Federal por una invitación de Marcelo Ebrard como Procurador Social del DF, pero no se aterriza el nombramiento con Miguel Ángel Mancera. En esos días se le invita como Secretario General de la administración en Tlajomulco de Ismael del Toro, cargo en el cual estuvo de febrero de 2013 a febrero de 2014 y a partir de ahí busca la candidatura a la presidencia del municipio.

Uribe no milita en ningún partido político, es presidente municipal de Tlajomulco como candidato externo de Movimiento Ciudadano. Y será quien dé mucho de qué hablar en los años que están por venir…

Compartir

Dejar un comentario

WordPress Image Lightbox