De ambulantes a activistas

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El artículo 123 de la Constitución de México dice que toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil, por lo cual los operativos como el que entre martes y miércoles requirió al menos a 350 policías municipales de Guadalajara para echar a los ambulantes en la zona de la calzada Independencia y calle Obregón, van contra la Constitución.

 

Claro que decir que alguna acción de las autoridades es anticonstitucional en este país es de risa, ya que son estas las que comúnmente violan la llamada carta magna, porque por ejemplo ese mismo artículo establece que el salario mínimo que se pague debe ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.

 

Ante la ficción de que 70 pesos al día puedan lograr tales satisfactores mínimos, ante la realidad de un mercado laboral precario, abusivo, que discrimina por edad y por escolaridad, la gente se ha visto obligada a buscarse la vida no para dar cultura o educación a sus hijos, sino para darles de comer al menos, cubrir la necesidad de la supervivencia pues.

 

Así tejuineros, artesanos, chachareros, ambulantes, viene viene, comerciantes de piratería o personas que hacen de la calle su modo de manutención, sin prestaciones sociales y sometidos a la extorsión cotidiana de los inspectores y policías, optaron por una de las formas más difíciles del trabajo pero la única que un país les deja como alternativa para no ser parte del cada vez más nutrido ejército de la delincuencia.

LAS ALTERNATIVAS ALFARISTAS PARA LOS ECHADOS DE LA CALLE SON APENAS UN PALIATIVO QUE DIFÍCILMENTE CONTENDRÁ EL DESCONTENTO

Quioscos, plazas, puestos en los mercados, préstamos, bolsa de trabajo y la aceptación de -dicen- más de mil personas para optar por ellas, servirán de muy poco como lo deja muy claro la necesidad de usar la fuerza pública para hacer lo que muchos medios y empresarios insisten en llamar una limpia del centro histórico, algo que me recuerda términos nazis, islámicos o imperialistas.

 

Sumada la falta de sensibilidad de hacer valer un reglamento que es anticonstitucional en época de ventas navideñas, el proyecto se encamina hacia una confrontación inevitable. Recordemos el extremo económico y de supervivencia en que se mantienen los ambulantes como para poner en relieve la oposición que no se va a detener ni aún con el convencimiento o compra de los líderes.

 

Claro que también es previsible quienes perderán, los que no tienen el usufructo de las armas ni el apoyo empresarial y de lo más rancio de una sociedad como la tapatía aún impregnada por el criollismo conservador que ve en el pobre al delincuente en potencia.

 

Enrique Alfaro pudo empezar por muchos lados para mostrar músculo. Por la nómina, por los ex funcionarios ratas, por los laudos talibanescos. Incluso en el tema del ambulantaje pudo empezar por crear los espacios adecuados para ofertarlos ya como alternativa real y atractiva. Pero prefirió darle de golpes, mandar a la cárcel y enviar policías a quienes buscan en el último vestigio de trabajo legal llevar pan a su mesa antes que convertirse en delincuentes, no los de cuello blanco que impunes se roban el dinero público y son protegidos por la imparable cadena de complicidades, sino de los que continuarán en la calle ahora sí robando a otros que como ellos viven al día y apenas tienen billetes para guardar en su cartera.

 

PARTIDIARIO
Camioneros.- Una de las formas más ofensivas de pendejear al ciudadano es hacer creer que se respetan sus derechos cuando le son vulnerados por debajo de la mesa. Tal es el caso del aumento al transporte público que ha sido gradual y que de golpe y porrazo incluyó 22 nuevas rutas a los 34 derroteros que ya se les había permitido cobrar 7 pesos. Y lo que viene, porque en estos días otras 17 rutas tendrán ese “derecho” tras una cuestionable certificación que sólo ven empresarios y autoridades, pues el usuario sigue padeciendo el mal servicio y las carreritas mortales…

 

Y ya con esta.- Viene la FIL a la vuelta de la esquina y las medidas de seguridad en torno a Expo Guadalajara serán extremadas ante la vulnerabilidad de un evento de corte mundial con la presencia de personajes que, como el escritor Salman Rushdie, son un apetecible platillo para el terrorismo islámico y sus intenciones de cimbrar el aparente modo democrático occidental. Así que debemos prepararnos para una FIL donde como pocas veces sucedió antes exista una seguridad extrema…
@jcgpartida
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