Censura con recursos públicos

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El Gobierno del Estado no tolera la crítica seria.
El Gobierno del Estado no tolera la crítica seria.

 Cuando apenas llevaba dos días transmitiéndose la campaña para promover suscripciones al periódico NTR Guadalajara, los dos grupos de radiodifusoras con los que se habían firmado un convenio, decidieron suspenderla. Al tratarse de una medida unilateral, el área comercial del diario investigó lo que había sucedido. En una de las empresas sólo hubo silencio; en la segunda, se explicó que había sido una solicitud del gobierno del estado.

“Gabinete de perdedores”, “Debacle priista no es mi culpa, dice el gobernador”, “Destapan espionaje del gobierno estatal” y “Callan autoridades ante desapariciones”, son el conjunto de palabras que lastimaron la sensibilidad política de los colaboradores del gobernador priista Aristóteles Sandoval Díaz. Ellos solicitaron que la campaña se retirara del aire. Las frases son sólo las cabezas de ediciones ya publicadas, con las cuales se quiere promover el trabajo de investigación impulsado por este diario de reciente circulación.

Aunque no hay documentos que permitan probar la intervención de área de Comunicación Social del Gobierno del Estado, la versión de uno de los grupos radiofónicos fue que recibieron una llamada en la que pidieron que se dejaran de transmitir los anuncios de NTR Guadalajara.

En una entrevista a Zeta de Tijuana, Guillermo Ortega, director del diario jalisciense, explicó que el ejecutivo de ventas de uno de los grupos radiofónicos, dijo al representante del periódico que la campaña de NTR no se podía mantener al aire en los términos que fue enviada y que ellos actuaban sólo como “un agente conciliador”.

Propusieron cambiar el contenido de la campaña, sólo para promover las suscripciones al diario, que era el objetivo de la misma, retirando el contenido de las investigaciones periodísticas. No se necesita saber demasiado sobre el funcionamiento de la publicidad de gobierno, para darse cuenta que para las empresas radiofónicas, la llamada de un funcionario del gobierno del estado para pedir que se retirara la campaña, era una condicionante a los anuncios que les paga el gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz.

De manera extraoficial, un funcionario del Ejecutivo explicó que era un asunto lógico, pues ellos tienen una “marca”, que es el gobierno del estado y no pagarán publicidad en un medio que acepta una campaña que la denosta. Esa ha sido la visión que en la actual Administración estatal se ha sostenido sobre el dinero para difusión: se maneja como si se tratara de recursos privados, promoviendo un artículo. Pierden de vista que son recursos públicos, que tendrían que usarse para construir puentes de comunicación e información con los ciudadanos.

El retiro de las campañas en radio no fue un hecho aislado en contra de NTR. Al mismo tiempo, se dio la indicación que las notas del periódico NTR Guadalajara no fueran incluidas en la síntesis de medios de comunicación que distribuye el gobierno del estado y que también se paga con recursos públicos. La síntesis es un documento que se distribuye internamente y que sirve para que los funcionarios públicos conozcan lo que se publica en los medios. La indicación fue que las notas del periódico sólo se incluyeran en una edición pequeña, para distribuirse entre unos cuantos funcionarios, básicamente del área de Comunicación Social y del despacho del gobernador.

Además, NTR había entrado en negociaciones para llevar su campaña de promoción a anuncios espectaculares en la zona metropolitana de Guadalajara. Cuando ya se ultimaban detalles, las empresas aclararon que no les era posible rentar los espacios, porque ya los tenían ocupados.

En la entrevista con Zeta, Guillermo Ortega lamentó la actuación del Gobierno del Estado, pues aseguró que se “vuelve a prácticas prehistóricas, del pasado, donde se actúa desde el poder para dar un ‘manotazo’ y censurar a un medio”.

Desde que el actual gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz llegó a la alcaldía de Guadalajara, en 2009, el área de Comunicación Social, comandada en ese tiempo por Alberto Lamas, se convirtió en uno de los ejes de su gestión. Más que un área para la difusión de sus acciones de gobierno, se convirtió en un espacio de estrategia política y mercadotecnia. En principio, la intención era llevar a Sandoval al gobierno del estado.

Una vez instalado en el gobierno del estado, el grupo que controló la comunicación del ahora gobernador y que se autoproclama como el constructor de su triunfo en 2012, no sólo asumió el control de Comunicación Social en el estado, sino también de los cuatro ayuntamientos de la zona metropolitana de Guadalajara y del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA). Lo que esto arrojó fue una enorme bolsa de recursos públicos que se utilizó exclusivamente para fines políticos.

 Además, una bolsa que no se transparentó y que permitió la contratación de empresas de reciente creación, algunas ligadas a este mismo grupo político.

Desde ese espacio, se ha decidido “castigar” sin la publicidad de gobierno a los medios de comunicación que hacen un periodismo serio y crítico, sin importar que sea el grupo radiofónico de mayor rating en el estado o que se trate de diarios de mayor circulación. Al mismo tiempo, se beneficia a otros medios de comunicación que aceptan la mesura y promoción del gobierno del estado como única bandera. Lo anterior, sin contar las peticiones para que se “cambie de fuente” o incluso se despida a periodistas que les son incómodos.

Después de la derrota del PRI en las pasadas elecciones, la cabeza de ese grupo, Alberto Lamas, tuvo que dejar el cargo y fue enviado a la ciudad de México. Sin embargo, la política en el manejo de la comunicación no ha tenido cambios importantes.

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