¿Por qué fracasó el matrimonio gay?

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Algunos sectores no satanizan la unión civil entre homosexuales, pero desaprueban que adopten hijos.

Algunos sectores no satanizan la unión civil entre homosexuales, pero desaprueban que adopten hijos.

FALTA DE NARRATIVAS PODEROSAS Y MAPEOS DE CONFRONTACIÓN DEJAN INACABADA LA LEY 

Rodrigo y Alfredo son pareja. Viven desde hace 5 años juntos y, desde entonces, han querido realizar el sueño de toda pareja: casarse, formalizar legalmente su unión. De esta manera consideran que podrán tener los beneficios que otorga la ley, como compartir créditos inmobiliarios u otorgarse mutuamente seguro social.

Por otro lado está Leticia: quiere establecer una unión de Libre Convivencia con su madre. Ellas viven solas desde hace mucho tiempo, y ambas viven de la pensión que recibe la madre del Seguro Social. Leticia sostiene que por cuidar de su madre, quien se encuentra enferma de salud, ha dejado su desarrollo profesional, para lo cual estudió. Por eso un contrato de Libre Convivencia le ayudaría, pues supone que recibirá la pensión de su madre una vez que ella ya no esté.

También está la señora Barrera, quien cuida de su sobrino desde que éste nació. Su hermana murió en el parto y, desde entonces, ha cuidado de su sobrino como su propio hijo. ¿Por qué no puede darle seguro? ¿Por qué no puede fungir ella como su madre oficial si toda la vida lo ha cuidado?

Definiendo la política pública

Contrariamente a lo que se estableció en el Distrito Federal y en otros estados de México, en Jalisco la Ley Libre de Convivencia sufrió una serie de obstáculos. Mientras en el D.F. fue bien acogida y hasta celebrada la unión entre personas del mismo sexo, en Jalisco se satanizó el hecho, por lo que una serie de actores eclesiásticos y de grupos de derecha de opusieron a su implementación.

En Jalisco quien la promovió fue Partido de la Revolución Democrática, partido de izquierda, en particular su diputado local, Enrique Velázquez. Anta la falta de una narrativa que fuera “comprable”y ante una estrategia concreta y por escrito, finalmente la iniciativa fue aprobada pero a medias, o se acomodó lo suficiente para que finalmente fuera votada a favor.

La unión entre dos personas del mismo sexo no es posible por lo civil. Más bien, se estableció que se debía recurrir a un notario público para establecer una Sociedad que permitiera ciertas obligaciones de las partes involucradas. Así, al ampliar la ley más allá entre dos personas del mismo sexo, a otros beneficios, se abrió un abanico de posibilidades que ni los mismos promotores de la ley esperaban.

La ley nació estigmatizada, inició como una ley vergonzosa, porque si bien busca el bien de grupos que componen la sociedad, se realizó a partir de un diagnóstico y una puesta en marcha inapropiados.

Sin duda la ley falló porque nunca establecieron una narrativa, ni mapearon las confrontaciones por venir, ni se plantearon objetivos claros ni los factores que se debían intervenir ni, mucho menos, se armó una estrategia para precisar los pasos a seguir.

Tampoco hicieron un diagnóstico y seguimiento de las prácticas vigentes en otras esferas más allá de la moral y las buenas costumbres, porque hoy no solamente la iglesia y los grupos de derecha se oponen a la unión entre homosexuales, sino que instancias gubernamentales como el Seguro Social sólo ofrece el beneficio del traslado de a pensión al esposo(a) legalmente constituido.

A pesar de todo esto, La Ley de Libre Convivencia, que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2015, se encuentra inacabada aunque también en transición. Inicialmente era muy concreta, pero al encontrarse con tantos obstáculos, terminó siendo confusa. Inició como una política simple y terminó decididamente en una ley muy compleja. Quienes promulgaron la ley aún no establecen el alcance de la misma, así como sus deficiencias, mucho menos han sabido socializarla con una campaña mediática adecuada.

Las confrontaciones obvias fueron la Iglesia Católica, quien se opone rotundamente a la unión legal entre homosexuales, partiendo del supuesto que una vez casados estas parejas podrán adoptar niños. Otra de las confrontaciones fue con el Partido Acción Nacional, de corte conservador, quien se opone a temas como éste y el aborto, entre otros.

Pero lo que es peor: al ser una ley que va en contra de las prácticas vigentes de una sociedad conservadora, los partidos más abiertos, que se venden como liberales, como el Partido Revolucionario Institucional o el Partido Movimiento Ciudadano, pensando que perderían votos si daban su apoyo, voltearon para otro lado.
 
Esta política de estado, social, y substantiva, por supuesto que debería estar por encima de los cambios de gobierno que puedan presentarse pero, inicialmente, debería ser más concreta y establecer lo que se puede hacer, y lo que no, con la misma.

¿A favor o en contra?

La Ley de Libre Convivencia aprobada en Jalisco es un reto mismo para la sociedad en su conjunto: algunos sectores no satanizan la unión civil entre homosexuales, pero desaprueban rotundamente que adopten hijos.

Otros sectores consideran que se abren nuevas puertas de oportunidades para el fortalecimiento familiar. Por ejemplo, en el artículo 15 del capítulo II de dicha ley refiere que “las partes –involucradas en el contrato- se encuentran legitimadas para reclamar las prestaciones que, bajo las modalidades de pensiones, prestaciones sociales u otros análogos, contemplen las leyes”.

No obstante, las instituciones públicas ni enteradas están de este asunto. Ante la falta de información, los ciudadanos, en su mayoría, quedaron con la idea de que esta ley sólo beneficia a los homosexuales que quieren unirse formalmente, pero, al parecer, las instituciones públicas obligadas a reconocer los derechos bajo este contrato la desconocen en lo particular.

Además, la falta de una narrativa estructurada y una estrategia precisa hizo no solamente que los grupos adversos se opusieran, sino perdieron también el apoyo de grupos que deberían estar a favor.
La racionalidad
 

Sólo hay que voltear para los lados, ver televisión, navegar en internet o leer los diarios para advertir que los derechos ciudadanos y las libertades individuales son temas que prevalecen en las conversaciones de todos los segmentos de la sociedad. Por eso, la Ley de Libre Convivencia de Jalisco no era nada nuevo ni novedoso, simplemente seguía la tendencia que se vive a nivel internacional.

Marcha por el matrimonio igualitario en Jalisco.

Marcha por el matrimonio igualitario en Jalisco.

Pero algo debió fallar en su proceso comunicativo que no sólo los sectores conservadores de la sociedad de Jalisco se opusieron, sino también estuvieron en desacuerdo los grupos considerados como de izquierda y liberales.

Como hemos visto, la política pública nació limitada: en sus modelos descriptivos, vemos a una política pública ambigua en sus objetivos, porque no se alcanzaron a determinar los alcances de la misma. Es ambigua no porque se desconozca su sentido final, sino porque en el camino tuvo que adaptarse a las confrontaciones que no tenían previstas así como a sus intereses particulares.

En un principio intentó ser comprensiva, pues si bien va dirigida a un segmento de la sociedad, es lo que se estila en las democracias modernas: el respeto y el derecho irrestricto a las libertades individuales.

Recordemos que la Ley de Libre Convivencia inició en Jalisco con el propósito de legislar para que dos personas del mismo sexo pudieran casarse por el civil, pero ante la serie de obstáculos que enfrentó, terminó sólo como una ley que establece que dos personas pueden contraer un contrato para establecer derechos y obligaciones de las partes involucradas.

Entrando a ubicar la racionalidad de la política pública, sin duda la determinamos como política, pues se establece de acuerdo a ciertos intereses y/o valores de los ciudadanos que se verán afectados. Es un asunto que involucra a un segmento de la población en particular, pero que afecta a todos en lo general.

Se puede decir también que es una política pública con racionalidad política porque es de interés general y su procedimiento es legítimo, sobre todo por el respeto a la diversidad y a sus intereses. Para esto se han presentado manifestaciones de grupos que buscan se establezca y amplíen los criterios de la ley. Aún hoy, una vez votada la política pública, muchas voces se manifiestan para que se establezca la unión civil de matrimonio entre personas de cualquier sexo.

La racionalidad política debió utilizar más herramientas de la racionalidad técnica para implementar mejor la política publica. Es decir, faltó más Marketing político, trabajo de la opinión pública y establecer narrativas potentes para involucrar a todos los ciudadanos.

El ex Cardenal del Estado, Juan Sandoval Íñiguez, una voz fuerte entre los católicos de Jalisco, fue de los últimos en enterarse y por supuesto se opuso inmediatamente. La ley inició estigmatizada por la falta de información y difusión de la misma. Los intereses y las diferencias entre los diferentes actores nunca fueron neutralizados, por lo que tuvieron un efecto negativo en la creación de la Ley de Libre Convivencia.
 
 
Hacia un modelo integrador
 

¿Qué aplicaciones hay que tomar en cuenta para lograr una política virtuosa? A continuación, ocho escenarios que son necesarios considerar para lograr una política virtuosa.

1.- La Ley de Libre Convivencia es respuesta a los grupos que promulgan por la igualdad de derechos. Grupos pro-gay de la ciudad que eventualmente se pronuncian en manifestaciones pero, también, promovida por activistas de derechos humanos. Una parte de las presiones vienen de una ola nacional e internacional por establecer los matrimonios entre personas del mismo sexo. Así, en el Congreso de Jalisco hay una respuesta, retroalimentación con los grupos de izquierda, particularmente del PRD, que elabora dicha ley para dar respuesta. De esta manera, se busca un equilibrio entre los derechos de las mayorías e incrustar a estos llamados “grupos minoritarios” en las fuerzas que mueven a la sociedad. Aquí inicia el ciclo.

2.- Los ciclos reforzadores son los legisladores del PRD y la dinámica del mismo Congreso local, porque si bien el Congreso es una pared, la misma fuerza que llega así mediante demandas y presiones se convierte en reforzadora. De ahí mismo, se intenta, como primera instancia, lograr un equilibrio. Hay círculos virtuosos como los diputados del PRD, pero, además, hay círculos perversos como aquellos legisladores de izquierda o centro, como MC o PRI, que no quieren entrarle a la discusión por ser un tema que los golpearía electoralmente.

3.- Por su contenido la Ley de Libre Convivencia tiene repercusiones en otros sistemas, por ejemplo, de tipo legal. Que ya sea posible establecer créditos inmobiliarios es uno. Recibir la pensión vitalicia una vez que la pareja muere, es otra. Pero, sin duda, un subsistema que se genera directamente es un nuevo modelo de familia, algo que sigue sin poder establecerse como un todo pues hay muchas fuerzas que se involucran. Muchos segmentos de la sociedad civil están en contra de la adopción de un tercero, mientras la iglesia católica, al parecer, nunca aceptará este tipo de uniones.

4.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió un anuncio donde establece que los estados de México están obligados a reconocer la unión civil entre dos personas del mismo sexo, por lo que la agencia, entendida ésta como quien está promoviendo la política, tiene mayor apoyo legal. Esto último, de entrada, es ya un extraordinario ciclo de pro-alimentación.

5.- Nuestra política está determinada, sin duda, por el contexto cultural. Hay agentes que están contra el cambio, pero los asuntos morales no pueden estar en contra de la ley, por lo tanto, se tiene que seguir adelante con la aprobación de la política. Hay que establecer narrativas no sólo para las confrontaciones con la iglesia, sino para incidir en una nueva visión que se tiene en el ambiente ciudadano.

6.- Sin duda, el trabajo que establece la agencia tiene mayor preponderancia que el ambiente. Una vez establecida la política pública en su totalidad, se empezará a gestionar asuntos de índole moral y social. Pero el agente tiene de su lado fuerzas que lo refuerzan para establecer la política pública.

7.- En cuánto al tiempo: si bien se ha trabajado contracorriente, se anticipa que se deberá establecer la unión de personas del mismo sexo porque así ha ocurrido en otros estados y, sobre todo, en otros países.

8.- Aquí no hay elementos al azar a considerar porque todo está predeterminado. Siguiendo con el trabajo de la agencia, se ve difícil que, por un asunto de azar, la iglesia y los grupos opositores cambien de opinión.

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