Los rebeldes de MC

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¿Serán los dolores de cabeza de Enrique Alfaro? María Elena Limón, Héctor Álvarez, Augusto  Valencia, Ramón Demetrio y Alberto Esquer.

¿Serán los dolores de cabeza de Enrique Alfaro?:  María Elena Limón, Héctor Álvarez, Augusto Valencia, Ramón Demetrio y Alberto Esquer.

ALGUNOS YA EMPIEZAN A GENERAR PROBLEMAS A LA OLA NARANJA DE MOVIMIENTO CIUDADANO

María Elena Limón, alcaldesa electa de Tlaquepaque, decidió tomarse unos días para viajar  y descansar, justo en el momento en que comenzaba el proceso de entrega-recepción en el Ayuntamiento.

En noviembre de 2011, en sesión de Pleno del Congreso del Estado, Héctor Álvarez Contreras le grita “chilango” a Enrique Aubry de Castro Palomino y ambos ex legisladores se gritonean. El ahora alcalde electo de Zapotlanejo, reta al actual diputado local electo a golpes.

Era noviembre de 2005. El entonces presidente del Instituto de Transparencia e Información Pública, Augusto Valencia López, presenta una denuncia penal en contra de quien en ese momento era gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, porque éste se negó a entregar una copia de su cheque de nómina a un ciudadano que se lo pidió, basándose en la Ley de Transparencia.

En la lista de asistencias a las sesiones de Pleno del Congreso del Estado en la actual LX Legislatura,Alberto Esquer Gutiérrez aparece como el diputado que menos acude a trabajar, a pesar que es la única obligación que marca la ley para los legisladores.

En enero de 2014, circula en redes sociales un video en el que se ve a al presidente municipal dePuerto Vallarta, Ramón Demetrio Guerrero Martínez, bailando banda con una mujer y, al dar una vuelta, ambos caen al piso. Un año después, organiza una fiesta para despedirse, porque buscará otro cargo de elección popular, con una fiesta amenizada por la banda El Recodo y en la que se asegura gastó alrededor de dos millones de pesos.

Estas cinco postales de quienes consiguieron triunfos en las elecciones del 7 de junio pasado, muestran la heterogeneidad de Movimiento Ciudadano. Se trata de cinco funcionarios electossobre los que habrá que poner atención, especialmente en si serán lo suficientemente disciplinados como para poner en su prioridad el proyecto de Enrique Alfaro Ramírez hacia el 2018.

María Elena Limón, quien ganó de manera ajustada las elecciones de junio pasado en San Pedro Tlaquepaque, es una empresaria que ya había tenido experiencia en el servicio público, con gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN), siendo protagonista de algunos temas polémicos.

Durante la campaña, llamó la atención por su poca comunicación. Incluso, en una visita que los candidatos a alcaldes de la zona metropolitana de Guadalajara hicieron al ITESO, fue severamente cuestionada por los jóvenes por su falta de propuesta, cuando en cambio aplaudieron al resto de los candidatos emecistas.

Ya con el triunfo en la bolsa, Enrique Alfaro designó al ex presidente del Tribunal Electoral, Jesús Reynoso, para que la ayudara a integrar su equipo con perfiles que le permitan tener una mejor administración y, especialmente, coordinarse en los temas que serán atendidos de manera metropolitana. Hay versiones que la medida no gustó a María Elena Limón y que surgió la primera diferencia con Movimiento Ciudadano.

A lo largo de su carrera política, Héctor Álvarez ha demostrado ser un hombre acostumbrado a decir lo que piensa.
Álvarez tuvo diferencias serias con su ex partido, Acción Nacional: denunciaba excesos en el manejo de los recursos del Congreso.
También señaló el crecimiento irregular de la nómina. No tuvo empacho en evidenciar a los legisladores cuando hacían acuerdos por debajo de la mesa para beneficiarse con nombramientos, repartos de presupuesto o sacar adelante alguna reforma que podía afectar a los ciudadanos.

Los panistas nunca pudieron controlarlo, por lo que ahora que él será el responsable de la Administración municipal de Zapotlanejo, habrá que ver si mantiene su comportamiento contra la corrupción y cómo convive  con la disciplina en Movimiento Ciudadano.

Augusto Valencia López fue el primer presidente que tuvo el Itei, cuando este organismo fue creado. Sólo duró un periodo. Quienes conocen de transparencia, aseguran que se tomó en serio su encargo y eso le costó el respaldo de los actores políticos, a quienes la transparencia les gusta para incluirla en el discurso, pero no en sus acciones de gobierno.

Como regidor de Zapopan, cumplió con la función que se le encomendó de ser una oposición que al menos evidenciara las irregularidades del gobierno encabezado por el priista Héctor Robles Peiro y los arreglos que tuviera con el Partido Acción Nacional (PAN) e incluso frenó algunos temas, como la compra de luminarias.

Ahora que llega al Congreso del Estado, cuentan que su intención es encabezar el tema de la fiscalización y presidir la Comisión de Vigilancia. Sin embargo, el problema es que ahora su fracción será mayoritaria y el papel que alguna vez jugó para denunciar la grave corrupción en la revisión de cuentas pública y en particular del auditor superior Alonso Godoy Pelayo, podría ser un tema que se salga de la agenda de Movimiento Ciudadano.

Alberto Esquer Gutiérrez arrastra en su pasado señalamientos por haber sido partícipe, como diputado federal, de los tradicionales “moches”. Se trata de una práctica que consiste en gestionar recursos para los ayuntamientos del estado del que es originario el legislador, a cambio de una especie de “comisión”. Sus mismos ex compañeros del Partido Acción Nacional (PAN) fueron quienes los denunciaron.

Como diputado local, llegó al Congreso del Estado como panista e hizo un trabajo que se notó. Sin embargo, el último año apenas acudía a trabajar y descuidó por completo la labor por la que los ciudadanos le pagaban un salario.

Ahora, como presidente de Zapotlán el Grande, le corresponderá gobernar uno de los municipios que siempre habían vivido el bipartidismo PRI-PAN, por lo que será  una de las pruebas de fuego para Movimiento Ciudadano.

En más de una ocasión en los últimos tres años, Enrique Alfaro Ramírez tuvo que trasladarse a Puerto Vallarta para tratar de poner orden ante los escándalos y pleitos políticos en los que el alcalde Ramón Demetrio Guerrero Martínez se metió. Sin desvincularse de uno de sus “padrinos” políticos, el empresario panista Abraham González Uyeda, Guerrero pasó sus primeros meses de la alcaldía sin definirse como parte del proyecto de Movimiento Ciudadano.

Fue hasta casi el último año de su gestión que puso los dos pies en MC, aunque los escándalos no pararon y tuvo rompimientos hasta con regidores que emigraron de su fracción. Ahora regresa al Congreso local, pero con la camiseta naranja, por lo que será uno de los legisladores sobre los que habrá que poner atención.
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