Campañas: entre lo legal y lo ético

601
0
Compartir

Enrique Alfaro se toma la foto con jóvenes simpatizantes.

EL CÓDIGO ELECTORAL ESCLARECE QUE LAS REUNIONES PÚBLICAS, ASAMBLEAS Y MARCHAS SON ACTOS DE PRECAMPAÑAS

Los precandidatos tienen razón, el artículo 229 párrafo 4 del Código Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco los faculta para hacer cuanto proselitismo quieran en medios electrónicos.

“Los partidos políticos harán uso del tiempo en radio y televisión que conforme a las leyes aplicables y este  les corresponda para la difusión de sus procesos de selección interna de candi­datos a cargos de elección popular, de conformidad con las reglas y pautas que determine el Instituto Nacional Electoral, a propuesta que realice el Instituto Electoral. Los precandidatos debidamente registrados podrán acceder a radio y televisión exclusiva­mente a través del tiempo que corresponda en dichos medios al partido político por el que pretenden ser postulados”.

El código en su artículo 230 también permite esclarecer que las reuniones públicas, asambleas, marchas y actos en que los precandidatos se dirigen a sus afiliados, simpati­zantes o electorado en general, son actos de precampañas.

“Se entiende por pro­paganda de precampaña el conjunto de escritos, publica­ciones, imágenes, grabaciones, proyecciones y expresiones que durante el periodo esta­blecido por este código y el que señale la convocatoria res­pectiva difunden los precandi­datos a candidaturas a cargos de elección popular con el propósito de dar a conocer sus propuestas”, se agrega en el mismo artículo.

Abierta la ancha puerta de una legislación laxa, salvo algún tímido párrafo del Có­digo para señalar que la propaganda debe establecer con clari­dad que va dirigida a simpatizantes y mili­tantes y del carácter de precandidato del aspirante en cuestión, la resolución del Tribu­nal Electoral del Estado de Jalisco (TEEJ) para absolver de las denuncias a Enrique Alfaro y Ricardo Villanueva por actos anticipados de campaña, pa­rece, por donde se le vea, una decisión basada en la ley.

Así los brigadeos en dece­nas de cruceros de la ciudad, pega de calcas, música, bande­ras, globos, el bombardeo de los medios para conocer a Ricardo Villanueva o para enfatizar la imagen de Enrique Alfaro, en apariencia no tienen jurídicamente un ápice de ilegales.

Ambos acataron a regaña­dientes las medidas cautela­res emitidas por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) para retirar parte de su propagan­da y se congratularon de la decisión final del TEEJ, que les permite reanudar el proselitis­mo casi en los mismos términos de difusión intensa con el que decidieron manejar su estrategia política.

Más allá de lo legal subya­ce el contenido ético que al menos en estos dos casos se ha evitado seguir, pues ambos han colapsado los medios masivos de difusión a pesar de la clara situación de hastío contra los políticos que se vive en el país y que en Guadalaja­ra es igual de evidente.

RICARDO-VILLANUEVA6-800x500_c

Ricardo Villanueva con simpatizantes.

Ansiosos pese a tener la candidatura del PRI y de Mo­vimiento Ciudadano en sus bolsillos, Alfaro y Villanueva han usado la serie de resqui­cios y lagunas, de olvidos premeditados, en un código permisivo hecho a la medida. Y amparan en lo legal lo que debería fundarse, ante todo, en lo ético.

El PRD y la chiquillada empezando por el Partido Verde, el Panal o Morena, tam­poco se han desbordado en publicidad ni en propaganda, aunque sus procesos de se­lección en las candidaturas, la mayoría cupulares, actúan, en su imagen pública, en contra.

El más reciente episodio en las precampañas fue la autorización que el IEPC hizo, de forma unánime, respecto a los dictámenes de ciudadanos que alcanzaron la cali­dad de aspirantes a candidatu­ras independientes, entre ellos el payaso Lagrimita.

Pero las precampañas han estado inscritas en una serie de debates acerca de su legalidad y su contenido ético, desde mucho antes que un cómico de televisión decidiera que en­tre tanto payaso su maquillaje era el menos falso de todos.

BARDAS Y ESPECTACU­LARES

En el caso de las quejas contra Alfaro y Villanueva fue­ron presentadas por el PRD y en el caso del aspirante priista hubo unanimidad para exone­rarlo de la acusación, mientras que Enrique Alfaro tuvo cuatro votos en contra de sancionarlo y uno a favor.

En las quejas, el PRD se­ñalaba que ambos aspirantes se adelantaron en el calen­dario electoral y se dirigían al ciudadano común y no sólo a simpatizantes y militantes de sus partidos.
En caso de que las quejas hubieran prosperado, de acuerdo a la nueva legislación electoral, ambos aspirantes po­drían haber sido inhabilitados para participar en la contienda electoral de junio próximo que renovará las 125 alcaldías del estado y unas 50 diputaciones entre locales y federales.

La denuncia que sí prospe­ró fue la presentada por Acción Nacional contra el PRI, y los magistrados del TEEJ decidie­ron amonestar y apercibir al tricolor y a su precandidato por la colocación en mobiliario urbano de propaganda a su favor.

Es la segunda ocasión en lo que va del proceso electoral que el TEEJ decide exonerar al aspirante priista Villanueva, pues en la primera quincena de diciembre decidió desechar una queja interpuesta por una ciudadana, Xóchitl Guadalupe Campo Talavera, también que­jándose de actos anticipados de campaña.

Como sucedió en esa ocasión, ahora los aspirantes tras la decisión del TEJ podrán realizar las actividades por las que fueron señalados, al que­dar formalmente revocadas las medidas cautelares emitidas por el IEPC.

LA CAMIONETA DEL CODE

El viernes 16 de enero la Asociación de Fútbol Aficiona­do del Estado de Jalisco emitió el siguiente comunicado:

“La información que circuló en redes sociales y en especial en Twitter, en la que muestra una camioneta con símbolos de la Federación (de Fútbol) y del CODE y que se encuentra repartiendo propaganda a favor del precandidato del PRI a la Presidencia Municipal de Guadalajara, Ricardo Villanue­va, es real, pero dicha acción no fue avalada por la Asocia­ción. Queremos deslindar a todas las instituciones que en forma indebida fueron vinculadas a este hecho por un partido político y al mismo tiempo negamos que estemos haciendo proselitismo con vehículos oficiales.

El vehículo no está contro­lado por nuestra institución, ya que no está en nuestras instalaciones y hacemos men­ción que la camioneta sirve como medio de transporte y que lo que se dijo vía Twitter es falso. Por lo tanto es nuestro deber y obligación ofrecer dis­culpas y deslindar al Code, a la Federación ya la Asociación de Fútbol de tales hechos”. Firma Javier Pulido Valdi­via, presidente de la asocia­ción futbolera.

Un día antes el PAN documentó con fotografías cómo miembros del equipo promotor de Ricardo Villa­nueva usaron una camioneta del Consejo Code para sus actividades proselitistas.

Las fotografías que circularon en redes sociales muestran la manera en que brigadistas de Villanueva suben a un vehículo del Code propaganda que usan en las decenas de cruceros de la ciudad para promocionar al precandidato.

Miguel Castro, el dos veces alcalde de Tlaquepaque y ex coordinador de la bancada de diputados priistas en el Congreso del Estado, ahora en su función de coordinador de campaña de Villanueva, dijo que se trató del error de “un funcionario” que sería pena­lizado, mientras más tarde el Code emitió un comunicado para señalar que la camioneta pertenece a la Asociación de Fútbol del Estado de Jalisco.

PROSELITISMO EN UN ATRIO

Para estrenarse en su nueva encomienda partidis­ta, Castro Reynoso presentó una queja ante el IEPC contra Enrique Alfaro Ramírez y Movimiento Ciudadano por “realizar campañas electorales en los espacios destinados a la práctica del culto religioso”.

En la denuncia se estable­ce que el 4 de enero, mientras se realizaba un acto religioso en la iglesia católica de San Pablo Apóstol, “una brigada de miembros y simpatizantes del partido MC se introdujo al atrio de la iglesia para el repar­to de propaganda política, es decir, realizaron actos de pro­selitismo a favor de Enrique Alfaro Ramírez”.

Según Miguel Castro estos actos violaron la Constitución, la Ley General de Partidos Po­líticos y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.

“Realizar actos de pro­selitismo constituye una afectación al libre ejercicio del sufragio de las personas que se encontraban en ese momento en la celebración eucarística, puesto que se pretende con ello el uso de los símbolos religiosos para atraer al electorado a favor del partido político, máxime que nos encontramos en etapas de precampaña”, dijo el ex aspi­rante a la precandidatura que hoy le coordina a Villanueva su campaña.

En su denuncia, Castro pide al IEPC que dicte y ejecu­te medidas cautelares contra MC y Enrique Alfaro.

DE PATIÑOS Y GASTOS EXCESIVOS

Al ser tan notoria su promoción en todas partes, Villanueva y Alfaro han estado expuestos al escrutinio severo de los otros contendientes, en especial del PAN y del PRD.

El 12 de enero el PAN Guadalajara realizó una rueda de prensa donde acusó a ambos precandidatos de gastos excesivos de campaña, exhortando a que transparentaran sus gastos, lo que de inmediato originó reacciones en los acusados que evidenciaron más que aclarar.

Villanueva, con su respuesta de que no tenía a la mano los números exactos de lo gastado en su precampaña, de inmediato originó reacciones y memes en redes sociales, en los cuales se cuestiona cómo, quien estaba de responsable de las finanzas en el gobierno estatal, ahora no tenga control sobre el flujo monetario que se le inyecta a su aspiración.

ALFARO, EN TANTO, MOSTRÓ SUS NÚMEROS, CON CIFRAS TAN ALUCINANTES COMO SI SE TRATARA DE LA PRECAMPAÑA EN UNIÓN DE TULA

De inmediato el PAN replicó por medio de Juan Pablo Colín, presidente blanquiazul en Guadalajara, quien dijo que en cotizaciones realizadas en dos empresas que rentan espectaculares, en una se cobraba 35 mil pesos y en otra 26 mil pesos, ambas sin IVA y con una suma total que rebasaría en ambos casos el millón 92 mil pesos que es tope de precampaña.

Para colmo y tratar de justificar el spoteo en medios electrónicos, Alfaro y MC ingresaron una especie de “patiño” (Hugo Contreras, presidente del PRI dixit) a la contienda interna por la candidatura en Guadalajara, un tal Juan Francisco Ramírez Salcedo a quien los panistas señalan como cuñado del regidor tapatío de MC, Salvador Caro.

El PRI, en tanto, para aprovechar los tiempos al máximo, al dar a conocer a su candidato designado desde hace meses y mostrar una supuesta unidad ante la decisión cupular, decidió que iría solo sin otros aspirantes que le hicieran sombra.

La unidad, o la disciplina partidista imperó y Villanueva quedó sólo, cuando los secretarios de Educación, Francisco Ayón; del Trabajo, Eduardo Almaguer, y de Movilidad, Mauricio Gudiño -entre otros-decidieron bajarse de su aspiración sin hacer olas.

Villanueva quedó así con toda la atención centrada en él, pero con la paradoja ética de usar tiempos y espacios que por simple lógica no le corresponden al ser el único de los aspirantes inscrito.
Etiqueta2015
Compartir

Dejar un comentario

WordPress Image Lightbox